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Julia, interpretada por la joven actriz Irene Visedo, es una funcionaria que trabaja en la sala de pintura flamenca del Museo del Prado e imagina que ella está presente en una de las obras de la colección que vigila. Inicialmente, no le da importancia a esta ilusión, pero todo cambiará inesperadamente cuando un día llega al museo un visitante que también aparece en el mismo cuadro. Ante esta sorprendente aparición, Julia sufre una intensa conmoción y pierde el sentido.
El director de origen gallego Beda Docampo (Vigo, 1948) construye en su último largometraje Amores locos un relato de sentimientos oscuros y dolorosos, y en el que reflexiona sobre la frontera que separa la realidad de la imaginación en las personas que se enamoran apasionadamente.
El recién llegado es Enrique, un médico psiquiatra que ha ido al museo, interesado por un cuadro de El Bosco Extracción de la piedra de la locura. El pintor holandés del siglo XV, antecesor de los surrealistas, es conocido por su imaginación onírica y el cuadro es crítico con las supersticiones. Enrique, que está encarnado por el actor catalán Eduard Fernández, ha adquirido prestigio en su profesión investigando los desórdenes mentales que se producen cuando la pasión del amor se desborda.
Julia se siente dominada por su obsesión y decide recurrir al médico que acaba de conocer. Le pide que examine su dolencia. Enrique duda al principio, pero luego piensa que puede completar el análisis de su trabajo con el curioso caso de Julia y su relación con la mujer del cuadro que ha cumplido cuatro siglos. Entonces, inicia una serie de sesiones de exploración, a la vez que intenta encontrar el origen de los delirios de Julia. Enrique decide realizar paralelamente un informe sobre sus progresos en esta investigación ante un congreso de medicina. El psiquiatra está seguro que el peso de la razón científica acabará imponiéndose claramente en su estudio. Sin embargo, los caprichos del destino podrían alterar sus previsiones. Los sentimientos no siempre se someten a la razón.
Amores locos obtuvo el premio del Jurado Joven en el Festival de Málaga el pasado año e Irene Visedo de Premio a la Mejor Actriz en el Festival de Cine Español de Toulousse (Francia). Sobre su película, el cineasta vigués ha declarado que «quería contar una historia sobre cómo sostenemos las ganas de vivir; cómo nos afanamos para acortar la distancia entre nuestros deseos y la realidad. Mi protagonista, añade Docampo, construye en su cabeza una conexión pasional con los personajes de un cuadro, mientras que ella está convencida de que ambos están en la pintura y se aman desde hace siglos».