En su último largometraje, Tom Tykwer explora en la intimidad de dos jóvenes berlineses. Mucho tiempo después de la demolición del muro, un ingeniero de arte alemán y una austríaca católica de familia conservadora podrían encontrar en un nuevo amigo el estímulo necesario para su vida. Pero Simon y Hannah no lo saben. François Truffaut ya llevó a la pantalla la historia de un triángulo amoroso en «Jules et Jim» (1961) con Jeanne Moreau encarnando a Catherine, un espíritu libre que conmovió su época. Tanto que tuvo que recordarse que el personaje era real y pertenecía a la novela del vanguardista Henri-Pierre Roché. Ella era Helen Grund, progenitora de Stephane Hessel, autor del famoso manifiesto «Indignaos» e inspirador de los no menos vanguardistas movimientos sociales. Tykwer usa la poesía visual para presentar sus personajes y con sutilidad avanza en su mundo interior. Al experto en fecundaciones in vitro, Adam, le preocupan las limitaciones éticas a sus experiencias con células madre, como las que expone la influyente Hannah. Cupido interviene y una suave espiral se iniciara irreversible. Tykwer muestra con naturalidad la espontánea evolución de los sentimientos y el espectador sonríe. «Three» nos habla de la intensidad de los afectos que superan barreras. La liberadora fuerza de la vida.