LEVANTE-EMV VALENCIA
Después de 20 años de compartir ilusiones, la rutina se instala en la vida de Hannah y Simon. En el aburrido trayecto de casa al trabajo, Simon reflexiona insensible sobre su hastío y repasa sus dudas: escapar, volver a casa, ser infiel, lamentarlo, no casarse, no tener hijos, seguir…
El director alemán Tom Tykwer (Wuppertal, 1965) realiza Tres, una comedia romántica en la que muestra las inquietudes de una pareja moderna que ha alcanzado el éxito profesional y que sienten aparecer una creciente incertidumbre en su intimidad, la que inicialmente no saben reconocer ni quieren aceptar. El cineasta aborda en su filme las nuevas sensibilidades e ilusiones entre los habitantes de una ciudad contemporánea. «El amor, el trabajo, la vida cotidiana y la muerte se funden en esta historia de una manera muy diferente», afirma Tom Tykwer. «Es una película sobre la cercanía y la distancia, sobre la soledad y la presión de pareja, sobre los peligros de la intimidad y la tentación de las responsabilidades familiares. Tres gira en torno a los deseos, esperanzas, enigmas y contradicciones de tres personas de cuarenta y tantos años que han tenido que cuestionarse el supuesto éxito en sus vidas. ¿Qué significa hoy en día vivir adecuadamente en lo referente a lo social, emocional, político o personal?»
Simon es un técnico que realiza estructuras para esculturas modernas y Hannah presenta programas culturales en una televisión berlinesa, ambos disfrutan de la vida y de su relación en armonía. Aunque han tenido pequeñas crisis, que mantienen en secreto. Ellos piensan que no les aguarda ninguna sorpresa hasta que aparece Adam, un biólogo investigador, procedente del antiguo Berlín oriental. Adam es encantador, sugestivo y enigmático. La vida aún puede cambiar inesperadamente.
Metáforas sugerentes
«Tres es un intento tierno y drástico, irónico y serio, comenta el director de películas como El perfume y Lola corre Lola, de describir el sentimiento que la gente de hoy en día tiene cuando la vida les va alejando de su nacimiento y acercando a la muerte.» Tykwer recurre a las metáforas para mostrar las inquietudes de sus personajes. «Los métodos utilizados para contar la historia son, a veces, elípticos, a menudo fragmentados y siempre muy estrictos, dependiendo del sentimiento que en cada ocasión se esté explorando. De esta manera, concluye el cineasta germano, la película investiga la condición de una generación que todavía lucha por huir de los patrones que socialmente se le ha impuesto.» Tom Tykwer inició su carrera cinematográfica a los once años filmando sus primeras historias con una cámara de super 8 y fue proyeccionista y programador antes de asumir la dirección de películas.