Levante-EMV, Valencia
Aleksandr Litvinenko, ex agente secreto ruso, murió envenenado en noviembre de 2006. Tres años antes había publicado Rusia dinamitada junto a Yuri Felshtinski, un trabajo en el que, tras investigar una serie de atentados sucedidos en Rusia en 1999, acusa a los servicios secretos rusos de su autoría.
Yuri Felshtinski acudirá el próximo martes 6 de noviembre al Club Diario Levante (20 horas) a presentar la comprometedora obra, editada en España de la mano de Alba Editorial. El escritor e historiador organizó la salida de Rusia de su compañero Litvinenko y fue una de las últimas personas que habló con el espía antes de que lo envenenaran en Londres. Su muerte sacudió a la opinión pública mundial e instaló una creciente sospecha de que los mismos servicios secretos pudieran estar detrás, no sólo de su muerte, sino de todos los terribles hechos que en vida había denunciado.
La publicación en 2003 de Rusia dinamitada fue algo más que un ajuste de cuentas con los cuerpos de seguridad para los que Litvinenko había trabajado y que ahora le perseguían: destapó una intrincada trama de relaciones criminales e intereses corruptos dirigida a minar la carrera política de Borís Yeltsin y a preparar el ascenso a la presidencia de Vladímir Putin.
A través de la investigación de los atentados contra edificios de viviendas cometidos en distintas ciudades de Rusia en septiembre de 1999, en los que murieron cientos de personas, el libro acusa directamente a los servicios secretos de su autoría, como un medio de precipitar la Segunda Guerra de Chechenia y sumergir al país en una ola de nacionalismo y patriotería. Intrépida y escalofriante, esta denuncia sobre el terrorismo de Estado en la nueva Rusia constituye uno de los documentos históricos más comprometidos de esta época en un momento en que la libertad de expresión en el país es objeto de controversia.
EEUU y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) han criticado a Rusia por las limitaciones impuestas a los observadores internacionales en las elecciones legislativas de diciembre y la propuesta para restringir su actividad en las repúblicas postsoviéticas.
El presidente ruso, quien no podrá renovar su cargo porque la Constitución prohíbe un tercer mandato, anunció que encabezará la lista de candidatos del partido Rusia Unida en las elecciones parlamentarias de diciembre, lo que le permitiría liderar un futuro Gobierno como primer ministro.