María Tomás, Valencia
«La iniciativa más comunista que ha surgido en Valencia a nivel musical». Esta es una definición del festival Incrustados en el escaparate, una acción que ha conseguido reunir a más de 60 grupos del panorama musical independiente valenciano para permitir la muestra de sus trabajos. Y ya que no disponen de variedad espacios que les den facilidades, permitir que la música suene más cerca de la calle en los bares, talleres compartidos con otros artistas (plásticos, poetas?) o, como su nombre indica, en los escaparates. Una aventura para que la música suene y la gente escuche.
El festival nació del músico Néstor Mir como una manifestación visible para reclamar oportunidades y espacios; de exigir el apoyo de las instituciones, no sólo a nivel económico. (Un caso podría ser aplicar la reducción al 4% de IVA para los CDs, que siguen estando al 7% y siendo «un artículo de lujo», señala el músico Pau Alabajos). También en lo que a promoción se refiere, como «dar la opción a los músicos valencianos de aparecer en los medios públicos», que, en opinión de Alabajos, «sólo muestran música que ya tiene sus propios canales de difusión». «Hemos llegado al punto en el que los grupos se ven obligados a pagar para actuar. Además, las condiciones que te ofrecen para tocar no son profesionales», añade.
Las imágenes de los incrustados
De aquella iniciativa ha surgido ahora un documental con el mismo título del festival, Incrustados en el escaparate. La plasmación en imágenes de lo que fue el proceso de montaje de esta aventura con algunas entrevistas, algunas vistas de la ciudad viviente y mucha música.
Lo que se ve en el documental, elaborado por Creaciones Malatesta y Barret Films, es que la actividad musical valenciana está muy viva, aunque no se vea «en esta ciudad aburrida y dispersa, antigua ciudad provinciana e indígena que se convierte en punto de referencia del turismo mediterráneo gracias a sus fulgurantes artes y sus gozosas ciencias», como afirma en el documental el actor Hèctor Arnau en una de las colaboraciones.
«Cuando se habla de la crisis se habla de la crisis de la industria no de la creación. Hay mucha gente que sigue haciendo cosas, más ahora con el desarrollo tecnológico que te da las herramientas para poder hacerlo tú», añadía Alabajos. De hecho, la actividad es tan intensa que, si en el primer certamen participaron treinta grupos, en el segundo fueron sesenta. «Ahora hay que reorganizarlo», añadía. La siguiente iniciativa de Creaciones Malatesta será un concierto del argentino Pablo Dacal el 25 de noviembre en Tango y truco. Una interrelación con otros creadores argentinos que también se han querido quedar incrustados.
Las actuaciones recogidas en el documental son las que tuvieron lugar en mayo del año pasado, pero hay más material audiovisual del que, seguramente, saldrá un segundo trabajo audiovisual.
Incrustados? fue una acción musical colectiva e independiente que sólo exigía la bajada de lo eléctrico a lo acústico «sin ningún tipo de filtro estilístico». También se exige a los grupos contar con algún material de estudio. En el documental se pueden ver los trabajos de grupos como La Gran Esperanza Blanca, Doctor Divago, Remigi Palmero, Juli Bustamante, Senior, Emma Get Wild, Nèstor Mir, Pequeño Mulo, Pedro Bueno, Una Sonrisa Terrible, Sr. Correcto, Danny Mellow, El Futuro Peatón, Helio, Hän Solo, Pau Alabajos o Vicente Palop. Del pop, al rock,el folk, pasando por experimentaciones, noise, hasta crooners valenciano-parlantes o techno.
Múltiples propuestas incrustadas
Son múltiples las propuestas que conviven incrustadas. El documental ha sido «autogestionado e improvisado». Su intención es que no se pierda la memoria de aquella interrelación que se produjo entre los músicos creando un tejido social más fuerte. Entre los músicos y la que se creó también entre los músicos con otros artistas. Al salir a la calle y extender la iniciativa, se incrustaron también fotógrafos, pintores, performers o videoartistas.
Además, Incrustados? cambia los escenarios y permite la convivencia de músicos que cantan en catalán, en francés o en inglés. Una forma que también logra mezclar públicos. Así, se puede ver a los grupos tocando en la peluquería Russafa 36; en Fans, Teatre dels Manantials, El Loco, el pub La Caverna, el Sporting Club Russafa, Akelarre, L'Espill o Ca Revolta.