María Tomás, Valencia
El compromiso de hacer llegar al público valenciano un cine más reflexivo y comprometido con la paz y la justicia ha permitido que el Festival de Cine, Paz y Derechos Humanos de Valencia, que organiza la Fundación por la Justicia en colaboración con la Asociación Ghandiji, llegue a su segunda edición. Las proyecciones tendrán lugar hoy y mañana miércoles en el Club Diario Levante y hasta el 25 de noviembre en un total de seis sedes distribuidas por la ciudad. Entre ellas, el centro Cultural Bancaja, la FNAC San Agustín, la Universidad de Valencia, el IVAM y el Centro Penitenciario de Valencia.
Con todos los pases gratis para hacer realidad la idea de que el cine como producto cultural ha de llegar a todo el mundo, el certamen propone una programación diversa con más de 20 largometrajes de 16 países. Un mestizaje de derechos y de zonas geográficas sustentado en varios ejes fílmicos: la mujer global, los refugiados, los conflictos armados y olvidados, la inmigración y la diversidad y la infancia. Un viaje por el mundo a través de imágenes de paz. Arte comprometido en forma de películas que ayuden a mejorar una sociedad donde la violencia, la pobreza y las guerras adquieren el hábito de lo cotidiano a través de medios de comunicación no reflexivos, en un ejercicio diario que siembra indiferencia y repetición de modelos de comportamiento, en vez de una visión crítica que lleve a reaccionar contra las relaciones de poder que oprimen por la violencia de la economía. Como dice la Fundación por la Justicia en la presentación de sus actividades; «La pobreza, como la esclavitud, no es natural, es una creación del hombre. Suprimirla no es caridad. Es justicia».
Cine para educar en la paz
Es cine para los educadores. Se trata de un festival que propone cine en forma de semillas fílmicas que siembren una nueva mirada hacia el mundo con la que brote la conciencia de la justicia y el respeto a los derechos humanos ya desde los primeros años de vida. Por eso, el certamen cuenta con pases matinales para centros de bachillerato y sesiones dedicadas a los niños. También, a los cortos, producto del I Concurso 1 minuto 1 derecho convocado a principios de 2007.
El que propone este festival es cine diferente y comprometido, ese que no llega a los circuitos comerciales y que habla de otro mundo posible. Entre sus intenciones, está el propiciar la idea de que la industria del cine produzca derechos humanos para que los espectadores los consuman y se conciencien. Un cine que, para lograrlo, debe conseguir independencia económica en su producción y distribución, de manera que no permanezca sujeto a los intereses de las majors. Un cine que ya no sólo realiza denuncia sino que busca soluciones positivas a los conflictos. La programación completa se puede encontrar en la dirección www.fundacionporlajusticia.org.