María Tomás, Valencia
El director de cine portugués Manoel de Oliveira tiene el humor a la misma altura que su vida. A sus cien años, Oliveira mantiene igual de fresca su actividad y su visión irónica y lúcida sobre el mundo que le acoge y sobre el que, cinematográficamente hablando, lleva trabajando desde 1931. Porque, con casi 80 años de actividad creadora, Oliveira se declara defensor de un cine de resistencia opuesto a la producción banal. Una ingente búsqueda para estimular al espectador exigente y poder decir que «aquél que se deja guiar está ciego».
El X Festival Premis Tirant ha querido rendir un homenaje a este genial autor en el centenario de su nacimiento. Durante la Quinzena de l´Audiovisual Valencià, que tendrá lugar del 19 de febrero al 3 de marzo, tres filmes de su factura se podrán ver en la sala del Club Diario Levante en sesiones gratuitas.
Viaje al principio del mundo, (1997) abrirá el ciclo. Mastroiani, en su última interpretación, encarna al mismo cineasta en un film autobiográfico. Película que desconcierta, al tiempo que seduce y conmueve, y que le valió el Premio de la Crítica Internacional en el Festival Internacional de Cannes. Uno de los muchos que le han sido otorgados.
La siguiente cita será con Una película hablada (2005). Una visita a distintos países del Mediterráneo a bordo de un crucero donde se hablan las lenguas (portugués, francés, inglés, griego e italiano) que han contribuido desde sus orígenes a la evolución de la civilización occidental. La película ofrece una visión crítica a través de las conversaciones entre una profesora de historia y su hija; charlas entre los ciudadanos de cada país; cuestiones referentes a la religión, a la cultura griega, egipcia, islámica, la UE? asuntos de actualidad con los que el director reflexiona sobre la coyuntura mundial.
Cerrará el ciclo su última y sorprendente entrega, Belle toujours (2007), donde Oliveira hila fino su oficio y filma con la precisión del relojero que controla el mecanismo por el que transcurre cada minuto y el peso descolgado en cada palabra, cada gesto y cada silencio, en una crítica a la burguesía y su doble moral. Una reflexión audiovisual en homenaje a su gran admirado Luis Buñuel.