Levante-EMV, Valencia
Iniciativa señaló ayer que la difícil situación financiera de la constructora Begar, propiedad del imputado en el caso Gürtel José Luis Ulibarri, amenaza la construcción del hospital de Llíria. Esta empresa es la que está edificando el centro sanitario que dará cobertura a los habitantes del Camp de Túria y Los Serranos. Según la formación ecosocialista, "fuentes jurídicas y financieras dan por hecho que, a finales de esta semana la constructora Begar, encargada de las obras del hospital comarcal Camp de Túria-Serrans, tramitará la suspensión de pagos. El Santander, BBVA y Caja España consideran prácticamente imposible cualquier acuerdo de negociación de refinanciación de la deuda bancaria a esta empresa".
El portavoz de Iniciativa y concejal de Llíria, Paco García Latorre, manifestó que "el hospital comarcal podría verse de rebote afectado por este concurso de acreedores. Este centro sanitario debería haber estado en funcionamiento en primavera de 2007, pero, actualmente solo se ha construido un 35% del mismo". García denuncia la lentitud de las obras del centro sanitario de Llíria en comparación con "el hospital de l' Horta Sud en Manises, que contaba con un presupuesto mayor y cuyas obras se iniciaron posteriormente a las de Llíria, lleva ya dos semanas en pleno funcionamiento". Para el concejal ecosocialista, "la marginación constante que sufrimos por parte de la Conselleria de Sanidad en la ejecución del proyecto edetano (hay que recordar que el año pasado las obras se paralizaron durante algunos meses, lo que provocó un incremento de su presupuesto en casi tres millones de euros) y la poca presión que ejerce el PP de la comarca para conseguir tener un verdadero hospital comarcal de referencia, nos ofrece una realidad marginal y bajo mínimos para la gente del Camp de Túria y Serranos".