JAVIER RUIZ ALBORACHE
Abierta al tráfico desde hace unos días, en la tarde de ayer se inauguró la obra de la rotonda de acceso a Alborache por la CV-425 y que comunica esta población con otras de La Hoya como Macastre, Yátova y Buñol. La obra ha tenido un coste de casi un millón de euros, su ejecución se ha prolongado durante seis meses y medio, y evitará un cruce de tres direcciones que se había convertido con el paso de los años y la intensidad del tráfico en uno de los puntos negros de los viales de La Hoya. Además, el cruce añadía a la escasa visibilidad unos accesos directos a una urbanización y a propiedades privadas que lo hacían más peligroso.
Esta zona de La Hoya soporta diariamente una densidad de 7000 vehículos, de los cuales en torno a 700 son tráfico pesado, muchos de ellos camiones que pasan por esta zona con destino al vertedero de Dos Aguas. La obra ha aprovechado la carretera ya en desuso para convertirla en una vía de servicio paralela que da acceso directo a la Urbanización de San Cristóbal y además se ha realizado un enlace peatonal de esta urbanización con el casco urbano de Alborache.