TERESA JUAN-MOMPÓ ALZIRA
Quien quiera casarse por lo civil en la Pobla Llarga (la Ribera Alta) tendrá que hacerlo de lunes a viernes y en horario de oficina. El alcalde de este municipio y delegado del Consell, Rafael Soler, firmó el pasado 3 de junio un decreto que limita la celebración de ceremonias civiles al horario laboral del ayuntamiento. Según argumentó la máxima autoridad municipal en una comisión informativa de la corporación, la razón por la que se establecen estas restricciones es económica: el ayuntamiento no puede asumir los costes derivados de la apertura de dependencias municipales los fines de semana y su mantenimiento en tiempo de crisis, comentan los concejales de la oposición que alegó Soler.
El PSPV-PSOE y Esquerra Unida de la Pobla Llarga consideran que la decisión del gobierno municipal es "injusta" y "homófoba". Según ambas formaciones, la aprobación de este decreto se produjo un día después de que una pareja de homosexuales del municipio solicitara autorización para celebrar su boda en la Casa de la Cultura el sábado 11 de julio, y esta autorización les fue denegada "argumentando que, de ahora en adelante, sólo se pueden celebrar bodas de lunes a viernes antes de las 15 horas", comenta la concejala socialista Azoraida Martínez. Ante esta respuesta, la regidora preguntó en la comisión informativa del 22 de junio sobre esa nueva norma, y fue de ese modo como los partidos de la oposición se enteraron de la existencia del nuevo decreto del alcalde.
Según Martínez, el alcalde indicó en la reunión de concejales que abrir la Casa de la Cultura un sábado tiene un coste económico que no todas las parejas puede asumir y que sería discriminatorio. Para la socialista lo que "no debe hacer el consistorio es limitar las posibilidades y obligar a todas las parejas a casarse entre semana".
Por su parte, el concejal de EU, Vicent Dasí, incide en los "tintes homófobos" de la decisión y acusa al alcalde de esconder tras ella "la voluntad de poner dificultades a la primera boda entre personas del mismo sexo del municipio". Dasí anunció ayer en un comunicado que no comparte la decisión de restringir el uso para bodas a los días laborables y horario de oficina, aunque esto, señala, es una discusión "menor" y lo "realmente desagradable es comprobar cómo la máxima autoridad municipal toma decisiones desde posiciones ultraconservadoras, propias de otros tiempos, que suponen un ataque sibilino a los derechos y libertades de las personas por su orientación sexual", añade.