PEPI BOHIGUES CULLERA
Parece que hasta que no ocurre una desgracia no se toman medidas. El rescate de un padre y un hijo hace dos semanas por parte de varios bañistas en la playa del Racó de Cullera ya avisó de los incidentes que se registran en esta zona costera, pero no ha sido hasta la muerte de dos personas este miércoles cuando se ha decidido aumentar allí la vigilancia.
Actualmente, 28 socorristas vigilan la costa cullerense, desde la escollera hasta el Dosel. Tras la tragedia del martes, el ayuntamiento ha decido avanzar a mañana la entrada de 15 socorristas más (43 en total), aunque alguno de ellos no se incorporará hasta el 1 de julio porque este adelanto no estaba previsto. La medida se adopta "para que la gente esté tranquila", según reconoce Alejandro Creus, uno de los encargados del servicio de socorristas. De esta forma, la playa del Racó pasará a tener vigilancia permanente. Hasta ahora eran los socorristas de la zona del camping Santa Marta los que vigilaban el Racó. Así, a partir de mañana, prácticamente todas las playas de Cullera contarán con vigilancia de especialistas, desde el Brosquil hasta el Mareny de San Llorenç.