EUROPA PRESS ALICANTE
La Isla de Tabarca, en el término municipal de Alicante, quemará una hoguera, cuyo diseño data de 1965, pero que no se pudo quemar por falta de efectivos de bomberos, según informó ayer en un comunicado la empresa Mahou, que ha decidido patrocinar esta experiencia. En 1965, la Isla de Tabarca se propuso participar en las fiestas de Sant Joan. Su representación de la fiesta fue una escultura con forma de sirena que los tabarquinos querían entregar al fuego el día 29 de junio. Sin embargo, no se llegó a celebrar porque la isla no contaba con una dotación de bomberos propia y el servicio de seguridad de Alicante no disponían de los medios suficientes para desplazarse hasta allí, por lo que "la seguridad del evento se impuso sobre la fiesta y la sirena tuvo que retirarse sin cumplir con su cita con las llamas".
Ahora, 44 años después, Tabarca repetirá su experiencia, patrocinada por Mahou. Para ello, ha recreado la foguera de la sirena a imagen y semejanza del que diseñó Eduardo Marchori originalmente bajo el lema "Lo que todos soñamos", respetando las dimensiones de la sirena: 7 metros de altura y una base de 5 por 5 metros. El encargado de llevar a cabo el proyecto ha sido Pascual Domínguez, presidente del Gremio de Constructores de Hogueras.