LAURA SENA EL PUIG
La sentencia del Tribunal Superior de Justicia por la que el Gobierno central podrá derribar las casitas junto a la playa del Puig se llevará "una parte importante de nuestro patrimonio irrecuperable" si las demoliciones se realizan de forma aleatoria. Así opina un grupo de intelectuales del Puig que promueve la defensa del patrimonio. La razón es que los primeros poblados de pescadores en el entorno de la torre vigía -donde hoy se ubican las casitas- se remontan al siglo XVII y ambos constituyen "un conjunto único en la comarca y como pocos hay en la Comunitat Valenciana".
Entre el grupo se encuentra el historiador Julio Badenes, que ha realizado diversos estudios sobre el poblado. Según el experto la actividad de pescadores en el Puig está documentada en el siglo XIV cuando ya el rey Martí l'Humà les impone la obligación de vender dos días a la semana su mercancía a los cartujos de Portacelli. Dos siglos más tarde el asedio de los piratas a las costas valencianas motiva la construcción de una red de torres vigía, entre ellas la del Puig, en la primera mitad del XVI.
En un informe elaborado por Juan de Acuña en 1585 sobre el sistema de defensas ya se refiere a que la torre del Puig aporta protección al núcleo de pescadores. Desde entonces, en numerosos estudios hay referencias a este gremio. Como ejemplo, a principios del XVII, el mercedario Francisco Boil alude en su obra a que la torre protege a "diez o doce barcos pesqueros". Y en la Geografía de Martínez Aloy (1923) se describe la torre como un "centro de población marinera" con "las chozas a cuatro pasos". La Universitat de València cifra en 22 los habitantes de ese núcleo en 1900 en los Quaderns de Geografia (1986).
Para Badenes y el grupo del Puig, el Ministerio de Medio Ambiente ha de echar mano de expertos que "desentrañen" las estructuras de las primitivas barracas del resto de construcciones posteriores. "Un derribo general sería una visión simplista de la realidad y arrasaría un patrimonio único, además de robarnos una parte del pasado", opinan.
La torre y las casas son "un conjunto único"
La torre vigía del Puig, que se alza a pocos metros de la playa, junto con el núcleo de primitivas barracas y la casa de Pedrer constituyen un "conjunto único" en l'Horta y prácticamente en la Comunitat Valenciana de "poblado de pescadores", además de ser un testimonio de parte de la historia. Por ello, Julio Badenes considera que cualquier intervención debe tener en cuenta esa perspectiva. Respecto a las casas, es partidario de mantener las que representan las antiguas estructuras de las barracas de pescadores y realizar trabajos arqueológicos en el entorno de la torre. Considera que la Generalitat Valenciana ha de tomar partido e insta a ambas administraciones a colaborar para preservar este patrimonio. l.s. el puig