A. P. F. XÀBIA
Las fiestas de Fogueres de Xàbia han dejado un negro balance. La policía local ha realizado casi cien intervenciones, de las que cincuenta son por exceso de ruido en los casales de las peñas (un problema ya antiguo), pero, además, hay otras diez actuaciones por actos de gamberrismo y 12 por alteración del orden público. Otras 20 intervenciones fueron por daños a la propiedad pública y privada. La policía ha remitido a la Subdelegación del Gobierno varias denuncias por provocaciones a los agentes y alteración del orden público. La policía se enfrentó, de hecho, a situaciones de mucha tensión durante las últimas fiestas instigadas por jóvenes conflictivos que buscan el anonimato de las peñas o la quinta para sus gamberradas o para provocar peleas y altercados.
La espiral de actos vandálicos llevó a situaciones propias de una batalla campal. Una de las gamberradas atribuida a un grupo de quintos fue la de forzar la puerta de un autobús y llenar su interior y el motor con basura de los contenedores. Además, los autores de este acto vandálico destrozaron la máquina expendedora de tiquets del autobús. También se considera a los quintos responsables de bloquear el tráfico en la calle Sant Joaquim, saltar sobre el capó de los coches y obligar, cuando ya era de madrugada, a sus conductores a pitar. Un vecino relató que los jóvenes zarandearon violentamente el vehículo de un conductor que se negó a hacer sonar el claxon.
Otra gamberrada fue la de volcar los aseos portátiles del casal de los quintos y derramar las aguas fecales. Una vecina también denunció destrozos en sus macetas y que una de las macetas de plástico apareció dentro del tubo de escape de un coche. Además, la noche de la "cremà", cuando ya terminan las fiestas, se declaró un fuego, que afortunadamente se consiguió sofocar rápidamente, en el interior del casal de los quintos. Se sospecha que pudiera tratarse de un intento de prender fuego a este recinto.