B. MARTÍNEZ GANDIA
Intrigas palaciegas, juegos de poder, envidias, incestos y celos empañan la historia de la dinastía valenciana más internacional, los Borja. En los 500 años que han transcurrido desde el nacimiento de Francesc de Borja, la polémica que acompaña a su familia sigue rodeada de una áurea sensacionalista influenciada por la literatura romántica francesa de Dumas, Torugo o Victor Hugo, entre otros. Pero, ¿qué hay de cierto en elloCon la inminente celebración del Año Borja, la Universitat d'Estiu de Gandia se ha propuesto remediar siglos de injurias hacia la dinastía valenciana a través de "Deshacer la leyenda de los Borja", título de un curso que ha tratado de dar respuesta a esta incógnita con una doble propuesta que ha abordado el modo en que ha sido construida la leyenda y el repaso de parte del legado que la familia ha dejado a lo largo de su historia.
El curso, coordinado por el profesor de historia de la Universitat de València, Anaclet Pons, y por la Profesora de filología francesa e italiana de la misma universidad, Júlia Benavent, "surgió de la necesidad de desgranar la leyenda de los Borja, para bien o para mal", desde la perspectiva del rigor en la revisión y examen de la historia, con la aportación incluso de muchos documentos que arrojen luz sobre aspectos no estudiados, y que acaben con las mentiras que "crecen como un tumor sin ninguna base histórica", apuntaba Benavent.
Los grandes literarios han escrito sobre ellos, sin ir más lejos, el que fuera príncipe, conde, condottiero, obispo de Pamplona y Cardenal de Valencia, César Borja, fue inspirador del Príncipe, de Maquiavelo. Por su parte, Lucrecia Borja fue vapuleada por Victor Hugo en una de sus tragedias, adaptada por Felice Romani para hacer el libreto de la ópera de Donizetti, Lucrezia Borgia.
A raíz de este renacer mediático de los Borja, su historia ha interesado cada vez más, las librerías han aparecido abarrotadas de obras que hablan sobre el clan valenciano, incluso el cine ha tenido como objeto y materia los tópicos de los Borja en su forma legendaria, una visión que se acerca más a lo mítico que a lo real.
No hacen falta mentiras
Para Joan Francesc Mira, otro de los ponentes del curso, "la historia de los Borja en sí misma tiene tal cantidad de elementos atractivos y fascinantes, que no se necesita contar mentiras". Lejos de lo legendario, debemos concebir esta familia como el mascarón de proa del siglo XV valenciano, uno de los más prolíficos, gracias en parte a su poder religioso, económico, político y militar.
Mención aparte merece Sant Francesc de Borja, que parece seguir un camino totalmente opuesto al de sus antecesores. Arropado por la fuerza de los jesuitas, el santo ha disfrutado de una proyección bien distinta, posiblemente, por el hecho de haber suscitado un mayor interés académico. Ahora sólo queda verificar o desmentir la leyenda del resto de su familia, desde la perspectiva histórica, que no legendaria, y así descubrir si es posible que la familia contara en su haber con los ángeles y demonios0 que les corresponden, pero ya no con los que les han sido impuestos.