P. F. ALZIRA
La utilización de vehículos abandonados por parte de la policía local de Cullera para realizar algunos de sus desplazamientos supone un ahorro económico para el ayuntamiento en un momento de crisis económica, pero también evidencia la escasez de medios de que disponen los agentes. Cullera cuenta con una plantilla de policía local más amplia en estos momentos incluso que la de Alzira, un municipio que, salvo en la época estival, prácticamente le duplica en población, pero la dotación de vehículos de ambos cuerpos no admite comparación.
En plena campaña estival, en la que la población se multiplica por seis, la policía de Cullera sólo tiene en la calle dos coches patrulla, ya que el tercer vehículo, un todoterreno, se encuentra fuera de servicio tras sufrir un accidente hace ya un tiempo. La plantilla dispone por otra parte de cinco motocicletas, entre ellas una "scooter", y dos bicicletas para patrullar por el paseo marítimo. Por su parte, según la última memoria de actividad de la policía local de Alzira, este cuerpo cuenta con ocho automóviles, tres de ellos todoterreno, y diecisiete motocicletas, lo que viene a triplicar en conjunto el número de vehículos de la plantilla de Cullera que, por otra parte, es en estos momentos incluso más amplia que la de Alzira. Cullera dispone de cerca de 95 agentes, 79 fijos y una docena larga de contratados, mientras que el Ayuntamiento de Alzira cifró aen 91 el número de agentes.
Como ayer informó Levante-EMV, la escasez de medios de que dispone la policía de Cullera ha llevado al ayuntamiento a recurrir a vehículos que se encuentran abandonados en la calle y que tienen como destino el desguace para los desplazamientos de la propia policía.