MÓNICA ROS SILLA
Se llama Ratón y ha forjado, a base de cornadas, su leyenda de asesino en los encierros y festejos de los "bous al carrer". Se cotiza caro y era una de las actuaciones estrella de la semana taurina que se está celebrando en Silla. El pasado miércoles, Ratón salió a la plaza de toros de la localidad con el aforo a reventar. Sin embargo, nadie se atrevió a salir al ruedo a enfrentarse con un toro que "si te coge, te destroza". Y es que los expertos aseguran que Ratón, a diferencia del resto de morlacos, "es inteligente y rápido. No es de esos que actúa por instinto y choca contra todo. Ratón piensa, analiza... y después ataca". Sus detractores, sin embargo, le acusan de "ir a su bola y aprovecharse de cualquier fallo para embestir con fuerza. Si te coge, no te suelta".
A sus ocho años, Ratón es responsable de una muerte y de más de 30 cornadas. Sin embargo, en Silla el público le abucheó porque "no ofreción espectáculo". Desde la organización afirmaron que "es imposible que un toro dé juego si no sale nadie al ruedo. La gente tenía miedo. Ni tan siquiera salieron los rodadores porque es un animal peligroso. En Silla hay mucha tradición taurina y el público es muy exigente. Fueron a verlo, pero le tenían demasiado respeto como para acercarse". Y es que, en la plaza de toros portátil, no cabía un alfiler. Desde la penya Caixaes desmintieron el rumor de que había más público que el aforo permitido y añadieron que "se vendieron 1.400 entradas, a 10 euros cada una.Cumplimos la ley a rajatable por nuestra propia tranquilidad". Es más, la policía local se encargó de controlar el único acceso por el que entraron los 1.400 vecinos.