CRISTINA SAYOL ALZIRA
El Tribunal Supremo ha elevado a un año de cárcel y a otros tres de inhabilitación profesional la condena al guardia civil que mató de un disparo por accidente al vecino de Sueca Llorenç Alberola el fatídico 8 de febrero de 2003. La sentencia entiende que el agente en cuestión fue autor de un delito por imprudencia grave y profesional. Circunstancias éstas que provocaron la muerte de Alberola tras ser confundido con un ladrón cuando la Guardia Civil perseguía a los sospechosos del atraco a una gasolinera de Cullera.
Esta sentencia revisa así el fallo que la Audiencia Provincial de Valencia emitió en marzo de 2008, ya que eleva de mera falta a delito los hechos que protagonizó el agente de la Benemérita. Entonces, la Audiencia Provincial condenó al guardia civil a 60 días de multa -con una cuota diaria de 15 euros-, a la privación de la posesión de armas durante cuatro meses y al pago de una indemnización a los familiares de la víctima.
Esta pena, no obstante, indignó a la familia de Llorenç Alberola, que decidió presentar recurso de casación ante el Tribunal Supremo. Institución que ha estimado parcialmente los recursos presentados por las acusaciones.