SERGI GARCÍA DÉNIA
Los vecinos de Dénia se van a tener que pensar mucho qué hacen cuando salgan a la calle. El gobierno municipal (PP, CU, GD, PSD y Juan Collado) dio el visto bueno ayer en una Comisión Informativa de Gobernación a una Ordenanza de Convivencia Ciudadana que regula al detalle la vida pública de la ciudad. La nueva normativa contempla importantes sanciones de 750 a 3.000 euros (según el grado de la infracción) para quienes se salgan de las normas de conducta que se consideran cívicamente correctas. Entre los comportamientos que se sancionarán con multa están, entre otros, la práctica de la mendicidad o la prostitución, el vandalismo, hacer botellón, orinar, defecar o escupir en espacios públicos, o sacudir prendas de ropa o alfombras desde los balcones y ventanas.
El nuevo texto normativo pretende, según el edil de Gobernación, Miguel Llobell (GD), garantizar la libertad de uso de los bienes y servicios públicos por parte de todos los ciudadanos «pero no a costa del sacrificio de la tranquilidad, seguridad o descanso de los demás». El ámbito de aplicación de esta nueva ordenanza es todo el término municipal de Dénia, incluyendo La Xara y Jesús Pobre.
La normativa tipifica los grados de infracción. Entre las muy graves, sancionables con hasta 3.000 euros, se contemplan los actos de vandalismo sobre la señalización, mobiliario urbano o arbolado, así como el maltrato a animales y su abandono, entre otras.
Conductas como el ejercicio de la mendicidad o la práctica, ofrecimiento y demanda de servicios sexuales en la vía y espacios públicos serán consideradas como faltas graves, con multas de hasta 1.500 euros. En el mismo grado e sancionará el consumo de bebidas alcohólicas en la calle y el vertido de residuos o basura a la red de alcantarillado o a la vía pública que generen riesgos de insalubridad.
Por último, entre las faltas leves destacan alterar el descanso de los vecinos entre las 22 y las 8 horas; sacudir prendas o alfombras por balcones o ventanas; regar en balcones o ventanas cuando genere molestias o daños a otros vecinos; acampar sin autorización; lavar o reparar coches en los espacios públicos; realizar pintadas y graffitis; orinar, defecar o escupir en la vía pública y arrojar o dejar basura o cualquier elemento en las calles. Estas infracciones leves se sancionarán con multas de hasta 750 euros.
Según establece el documento, el infractor deberá reponer la situación alterada a su estado originario.
Espíritu rehabilitador
Por último, la norma contempla entre sus objetivos «incentivar la rehabilitación de los infractores», lo que en la práctica supondrá que el ayuntamiento podrá ofrecer al expedientado la opción de solicitar la sustitución –total o parcial– de la sanción de multa por la realización de tareas o labores para la comunidad.