JESSICA F. PEÑA QUART DE POBLET
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Los vecinos de la Gran Manzana de Quart de Poblet denuncian que varios grupos de jóvenes asaltan la piscina privada de su zona residencial y provocan destrozos en el césped y en los setos que rodean los edificios. Según uno de los propietarios afectados, "ha habido días que un grupo de chicas llegaba con su nevera portátil, ellas se quitaban la ropa, se quedaban en bikini y se bañaban durante la noche con total tranquilidad", manifestó indignado un vecino.
Hay algunos adolescentes que se resisten a marcharse cuando se lo indican los propietarios de las viviendas. La situación ha sido tan tensa que varias ocasiones avisaron a la policía "porque se trata de un allanamiento", pero cuando éstos llegaron "ya se habían marchado". Los agentes de la comisaría de Quart de Poblet se personaron una de esas veces en las instalaciones y, según un testigo, "los jóvenes, probablemente menores de edad, se escaparon".
Aunque por el momento son pocos los vecinos que viven en esta nueva área residencial, puesto que las promotoras entregaron las llaves a finales de julio, ya son varios los que han puesto en conocimiento de las autoridades y de los agentes locales y nacionales los actos vandálicos que se producen en su zona privada. Y no sólo en ese lugar, sino en la plaza pública ubicada en medio de las fincas de la Gran Manzana.
Los jóvenes han llegado incluso a convocar por internet un macrobotellón en Quart de Poblet, "en la zona del río o en la plaza de la Iglesia". "Informo: traed bikini porque iremos después a la piscina de la Gran Manzana. ¡Rular el evento gente! ¡Que hay que liarla parda!", dice una de las convocatorias que se han realizado a través de internet.
Lo único que pueden hacer los vecinos es subir la altura de la valla exterior, que es muy fácil de saltar, "porque la policía nos ha dicho que si pasa algo dentro, al ser propiedad privada, los responsables encima somos nosotros", señaló la misma fuente. Por eso están a la espera de comunicar los incidentes a las promotoras de la obra y dispuestos a llamar a la policía cada vez que alguien salte la verja de acceso a su jardín. "Los tienen que pillar dentro, si no no pueden hacer nada", recalcaron.