A. L. P. GAVARDA
La situación anómala en la que viven los vecinos del casco antiguo de Gavarda, desalojado tras la inundación de 1982 a consecuencia de la rotura de la presa de Tous y catalogado como suelo agrícola-forestal de especial protección, podría tener una solución definitiva en el futuro Plan General de Ordenación Urbana.
De momento, el documento de concierto previo ya contempla la posibilidad de que en determinadas zonas del casco antiguo se permita la construcción de nuevas viviendas. Para ello, el ayuntamiento prevé la reclasificación del suelo en puntos con viviendas colindantes para completar el entramado urbano.
El crecimiento del barrio antiguo, sin embargo, estaría condicionado por el coeficiente de edificabilidad y por la inundabilidad del sector. Para salvar estos dos aspectos, el alcalde de Gavarda, Pere Muñoz, asegura que se permitirá la construcción de viviendas de poca altura y, lo más importante, sólo podrán ser habitables a partir de la primera planta. "Los bajos no podrán utilizarse como viviendas, así garantizamos la seguridad de los vecinos frente a las inundaciones, ya que se trata de una zona declarada de alto riesgo", indicó Muñoz.
Por otro lado, el primer edil también insistió en que con esta medida se podría a su vez, mejorar las condiciones del casco antiguo y evitar la proliferación de obras ilegales que ha habido en los últimos años.
Además, de los proyectos previsto para el casco antiguo destaca la construcción del Jardín Botánico, del cual ya se ha ejecutado la primera fase con la rehabilitación de las antiguas escuelas convirtiéndolas en una albergue y en aulas de las naturaleza.