IRENE S. ARTERO XIRIVELLA
Angelina Monleón, vecina de Xirivella, está desesperada. Con dos hijos a su cargo, y recién operada de dos tumores (uno en la cabeza y otro en el pecho), cuenta con una minusvalía del 100% que le impide trabajar. Su paga asciende a 700 euros, una cantidad insuficiente para costear las mensualidades de la hipoteca (500 euros) y alimentar a los dos hijos. En octubre se quedará en la calle, ya que debe abandonar su piso por impago.
La alternativa que le queda es alquilar un piso, pero no lo encuentra por una cantidad "aceptable". "Esto es un calvario. No puedo andar por ahí buscando pisos porque me encuentro fatal, y los que he encontrado gracias a familiares o amigos, ascienden a 500 euros al mes. ¿Cómo voy a hacer frente a esa suma de dinero?". Angelina se echa las manos a la cabeza en el salón de su casa, mientras busca, sin éxito, una solución.
Cuando falleció la madre de Angelina, ella pidió un préstamo y compró el piso donde había vivido la familia. Le iba bien en el trabajo y no tuvo problema alguno con el banco. Sin embargo, una repentina operación de estómago la mantuvo alejada durante unos meses de la vida laboral. Durante ese tiempo, las deudas de Angelina no hicieron otra cosa más que aumentar -ya que era autónoma- y estaba enferma. Los gastos eran los mismos, pero ya no había ingresos. Angelina fue acumulando impagos de la hipoteca, hasta junio, momento en el que le llegó la notificación de que debía abandonar su piso. Sin embargo, Angelina se encontraba en el hospital, mientras se recuperaba de otra operación donde le habían extirpado un tumor cerebral. Y por si la noticia del desahucio fuera poco, los médicos le notificaron que deben extirparle otro tumor del pecho.
Sin notificación oficial
Las asistentas sociales le han comunicado a Angelina que le han concedido una prórroga -hasta octubre- para abandonar su piso, aunque ella no ha recibido ninguna notificación oficial. "Nadie ha sido capaz de decirme que podía quedarme tranquila en mi casa un par de meses. No quiero dar pena a nadie, tan sólo quiero vivir dignamente", repite Angelina con tristeza.
Desde el Ayuntamiento de Xirivella le han asegurado que, si ella encuentra un piso por su cuenta, el consistorio correrá con el coste del alquiler durante los tres primeros meses. "No me sirve de nada la idea que me plantean en el ayuntamiento porque es pan para hoy y hambre para mañana. ¿De qué me sirve que me ayuden a pagar tres meses si luego voy a tener que volver a dejar de pagar letras porque no puedo pagar el alquiler, la luz, el agua y dar de comer a mis hijos con 700 euros?" apunta, preocupada. "Tan sólo pido a los responsables de la Generalitat y del ayuntamiento que estudien mi caso y me ayuden a vivir establemente", asegura.
"Soy de Xirivella pero no me importaría vivir en otro municipio, lo único que necesito es un piso que pueda pagar, donde vivir con mis hijos".
Tres meses de alquiler a cargo del consistorio
El concejal de Bienestar Social de Xirivella, Alberto Feijoó, apunta que a Angelina Monleón "le hemos dado alternativas que ella conoce. Ella debe buscar el piso que quiera y nosotros le abonaremos las tres primeras mensualidades", señala el edil socialista. "Nosotros estamos para ayudar, pero no para ir buscando viviendas", concluye Feijoó. En cuanto a la alimentación, Angelina recibió durante tres meses alimentos de un bar cercano a su vivienda. "Me pareció una idea estupenda, pero nos daban lo que les quedaba del servicio y renunciamos a esta ayuda tras una gastroenteritis de mi hijo", señala la afectada. "Es una ayuda magnífica si se hace en condiciones, claro", añade.