JESSICA F. PEÑA PICANYA
?
"Fíjate tú, ahora a la vejez nos independizamos". Fueron las palabras de Rosa Gimeno tras la entrega de llaves de su nuevo piso tutelado en Picanya. Junto a su marido, lleva dos años viviendo en casa de su hija en esta localidad, pero ahora tienen una nueva ilusión para empezar su vida de nuevo, desde ce?ro. Ahora estarán cerca de su hija pero independientes.
Esta pareja es una de las que ayer recibió de manos del conseller, Juan Cotino, y del alcalde de Picanya, Josep Almenar, la documentación del piso de alquiler para mayores donde vivirán a partir de ahora. Esta promoción está construida por el Instituto Valenciano de la Vivienda (Ivvsa) en suelo público cedido por el ayuntamiento. Los beneficiarios de estas casas tuteladas pagarán una cantidad de 220 euros mensuales y otros 18 euros más por el mantenimiento.
Se trata de plantas bajas con una cocina, un comedor, un baño, una habitación y una terraza ubicada en el centro de la vivienda. Para Ascensión Iniesta, de 81 años, se trata de un piso "muy bonito y con mucha luz". Ella vivía hasta ahora en un quinto piso sin ascensor y a su edad, muchas veces tenía que quedarse en casa porque le fallaban las rodillas, tal como ella misma aseguró, aunque no está muy conforme con el precio y ya ha pedido ayuda a los servicios sociales de Picanya para ver si le pueden ayudar a pagar el alquiler. Y es que ella, como otros mayores a los que les han concedido una de las 31 casas de alquiler, no pueden pagar ni siquiera este arrendamiento subvencionado, como ellos manifestaron.
Cinco años de retraso
La Generalitat ha invertido 3,2 millones de euros en este proyecto que, no obstante, llega con cinco años de retraso. En total son 31 casas en Picanya, de 48 metros cuadrados cada una y que permitirán que los mayores se relacionen entre sí. Y es que han creado un paseo justo en la puerta de sus casas y cada vivienda cuenta con un pórtico y un banco para sentarse, además de un pequeño jardín previo a la entrada que cada usuario puede personalizar. Cada planta baja tiene también un patio privado en la parte trasera para separar la fachada de la vía pública y dar la privacidad a los dormitorios. Y todo ello en un municipio que, según el conseller Juan Cotino, "es de los mejores en ofrecer calidad de vida porque combina las casas con grandes zonas verdes".