NACHO MARTÍN CASTELLÓ
La Generalitat Valenciana desveló ayer que la Ciudad de las Lenguas no tiene como único objetivo un centro de enseñanza de idiomas y que se financiará parcialmente gracias a concesiones privadas para desarrollar la construcción de hoteles, negocios comerciales y zonas de ocio en los terrenos del actual aeródromo de la playa del Gurugú.
Así lo confirmó ayer el vicepresidente y conseller de Economía, Gerardo Camps, al término de un encuentro con el alcalde de Castelló, Alberto Fabra. Camps anunció que el Consell ya ha convocado un concurso de ideas para que las empresas privadas puedan optar a la elaboración de un "máster plan" que tiene como objetivo precisar los objetivos del proyecto y las líneas generales previas a la redacción del anteproyecto.
En todo caso, el "máster plan" debería esperar al próximo año y las previsiones de Gerardo Camps indican que, en caso de que no haya imprevistos, las obras no podrían comenzar hasta finales del año 2011.
La convocatoria de este concurso de ideas sitúa el proyecto en el mismo punto de partida que en enero de 2005, cuando el presidente del Consell, Francisco Camps, propició la dimisión del alcalde José Luis Gimeno bajo la excusa de encomendarle la dirección del polémico proyecto.
Como contrapartida a una dimisión decidida por la cúpula del Partido Popular, la Generalitat reubicó a Gimeno y le paga desde entonces el salario de un conseller -más de 60.000 euros brutos al año- por un puesto de consejero de Castelló Cultural responsable de impulsar la Ciudad de las Lenguas. Este gasto de las arcas públicas se incrementa con el salario de su asesor, José Luis Tirado (Josety), una secretaria del despacho y un coche oficial propio con chófer. Cuatro años y nueve meses después, el equipo de Gimeno que supuestamente coordina el proyecto de la Ciudad de las Lenguas no ha presentado a la luz pública maqueta o anteproyecto alguno. Mientras tanto, el gasto de dinero público en sueldos y protocolo facturado durante los últimos cinco años ya supera el medio millón de euros. El equipo asesor del ex alcalde Gimeno pretendía presentar la primera maqueta oficial del proyecto en septiembre de 2005, pero el documento nunca ha llegado a ver la luz y la Ciudad de las Lenguas ha sido excluida año tras año del presupuesto de la Generalitat Valenciana. De hecho, Gerardo Camps tampoco fue capaz de concretar ayer un presupuesto para este proyecto de "vocación internacional" y alegó que "es pronto para decirlo porque ni siquiera tenemos el máster plan y habrá que ayudar a costear el proyecto con la iniciativa privada". Eso sí, Gerardo Camps ha rectificado la postura de la consellera de Cultura, Trinidad Miró, que el pasado diciembre sugirió públicamente una congelación de la infraestructura.
El proyecto de la Ciudad de las Lenguas gira en torno a la creación de un centro educativo internacional y una marca que patente un método de enseñanza que atraiga a turistas idiomáticos.