I. CABANES VALENCIA
Después de décadas de tradición los habitantes de Bétera no iban a renunciar este año a la festividad de la Divina Pastora, conocida también como "fiesta de la Pastoreta", pese a la oposición del sacerdote de la localidad. De esta forma, haciendo oídos sordos a las indicaciones de la Iglesia, cerca de 400 personas salieron a la calle en una procesión laica, sin la imagen de la Virgen, protagonista de la fiesta.
El párroco de la Iglesia de La Purísima Concepción se ha negado en rotundo a que se celebre la romería alegando que este año no había clavarios suficientes para salir en la procesión y sin ellos la celebración carece de sentido.
No obstante, muchos de los vecinos no entienden la actitud del párroco y el día 7 salieron en procesión, realizando el mismo recorrido que años anteriores, desde la Ermita de la Divina Pastora hasta la Parroquia de la Purísima Concepción. Eso sí, sin la imagen de la Virgen de la Divina Pastora y con las puertas de ambas iglesias cerradas a los feligreses. Como marca la tradición, los niños y niñas menores de seis años iban ataviados con el disfraz de pastorcillo, acompañados de sus familiares, en esta peculiar romería popular.
El Ayuntamiento de Bétera no se ha querido pronunciar en contra de la Iglesia pero, atendiendo a la aclamación popular, emitieron un bando en el que se aprobaba realizar una romería popular desmarcándose del carácter religioso de la misma. "Se trata de un acto cívico para que los vecinos puedan salir en romería, como otros años, con los chiquillos pequeños vestidos de pastores, pues es una tradición del pueblo antiquísima", explicó el concejal Germán Catanda.
Fuentes municipales argumentaron que entienden la postura del sacerdote, ya que toda fiesta requiere de festeros y "si no hay clavarios no hay procesión", ya que son estos los que tienen que organizar y secundar la fiesta. Sin embargo, de un tiempo a esta parte cada vez había menos clavarios, llegando a no presentarse ningún voluntario este año.
A las ocho de la tarde de ayer se celebró el segundo día de romería. En esta ocasión hubo hasta más participantes que en anteriores años, cuando sí se trataba de una procesión reconocida por la Iglesia. La comitiva salió desde la plaza de la Iglesia y recorrió el camino hasta la Ermita donde la imagen de la Divina Pastora descansaba sin el trasiego de la procesión.