A. SAPENA VALENCIA
El párroco de la iglesia de la Purísima Concepción de Bétera, Juan Manuel Giménez, afirmó ayer que "si no fui a la romería de la fiesta de la Pastoreta fue porque nadie me invitó a que asistiera. Es que ni sabía que existía, por lo tanto difícilmente podía ir". Levante-EMV publicó ayer que cerca de 400 vecinos de esta localidad del Camp de Túria salieron en romería laica sin la imagen de la virgen de la Divina Pastora ante la negativa del cura a realizarla por la falta de clavarios.
Juan Manuel Giménez argumenta que "la romería está organizada por el Ayuntamiento de Bétera y si ha habido o no procesión no es una cosa mía y no tengo mucho más que decir. Que se haga una romería sin la presencia de la Iglesia o sin la imagen de la Virgen ni me parece bien ni me parece mal, lo que si puedo decir es que es una cosa, al menos, extraña, rara. Pero el ayuntamiento es muy libre de hacer lo que quiera. Los actos religiosos si se celebraron y en la parroquia no cabía nadie en la celebración de la misa".
El párroco, de 56 años de edad y que en noviembre cumple cuatro años al frente de esta iglesia, afirma que "nunca me había pasado nada similar en los años que llevo de sacerdocio".
Giménez recuerda que existe un acuerdo con el Ayuntamiento de Bétera por el que "si no hay clavarios, no hay romería. Ya ha pasado otros años. Lo que no tiene sentido es hacer una romería religiosa si no hay clavarios". El sacerdote no se extraña de la ausencia de esta figura. "La gente quiere divertirse pero sin ningún esfuerzo, que se lo den todo hecho. Eso pasa en Bétera y muchos sitios. Es un problema de la sociedad actual, nadie se compromete, no hay una cultura de esfuerzo. Y en el caso de Bétera, si el ayuntamiento se encarga de todo, para qué va a haber clavarios".
Vecinos de Bétera argumentan que el motivo por el que el párroco se desentendió de la organización de la romería religiosa fue económico: si no hay clavarios, no se recauda dinero para la fiesta y, por tanto, no hay donación a la parroquia. Giménez afirma que "eso no tiene sentido, no hay una motivación económica ni nada parecido. Es más, en los cuatro años que estoy en esta parroquia, y hablo de memoria, es insignificante la cantidad de dinero que ah entrado aquí por al aportación de los clavarios. No sé quien puede decir eso, pero no es verdad. El problema es que no hay clavarios y, como ya dije anteriormente, hay un acuerdo del ayuntamiento y si no hay festeros, no se hace la romería. Todo lo demás no se ajusta a la realidad. Lo único que he hecho es respetar ese acuerdo, el problema es que el ayuntamiento una vez lo cumple, otra vez no, al año siguiente lo vuelve a respetar...".
El sacerdote de Bétera desconoce qué pasará el año que viene. "No sé que sucederá, pero es posible que se pueda dar el mismo caso. Pero en Bétera ya se han ido perdiendo tradiciones de procesiones y celebraciones, esto no es nada nuevo".