José Manuel Aloy, alcalde de Bétera, dejó aparcadas por un momento sus vacaciones para acudir a la procesión popular organizada por los ciudadanos con motivo de la festividad de la Divina Pastora, y de esta forma mostrar el apoyo del ayuntamiento a esta fiesta que este año ha perdido buena parte de su carácter religioso ante la negativa de sacar la imagen de la Virgen a la calle. Aloy no quiso entrar en polémicas y destacó que respeta y coincide con la decisión tomada por sus compañeros de partido de llevar a cabo la romería, "ante la petición general de la gente". "El ayuntamiento ha querido apoyar con su presencia esta romería que es una tradición muy arraigada en Bétera", explicó el alcalde. Asimismo añadió que entiende la postura del sacerdote, ya que "la fiesta religiosa se hace si hay clavarios, sin ellos comprendo que no haya procesión". I. cabanesvalencia