R. GALLEGO ONTINYENT
El arzobispo de Valencia, Carlos Osoro, está "seguro" de que la gestión de la Herencia Nadal de Ontinyent, cifrada en 23 millones de euros (3.800 millones de pesetas), "estará en regla", pero que en atención a las dudas mostradas por algunos feligreses de la comunidad católica de la localidad mediante una carta a su atención, ha adquirido el compromiso de "ver cómo está" la situación de la herencia de las "senyoretes de Nadal".
Osoro, además de agradecer "todos los datos" que se le proporcionan en la misiva y resaltar el interés de los remitentes porque "estos asuntos estén claros", advierte de su intención de cotejar esta información con los sacerdotes de Ontinyent y con los responsables de la archidiócesis: "miraré para ver cómo está la situación", señala arzobispo.
Como adelantó ayer Levante-EMV, un grupo de feligreses de Ontinyent encabezado por el reconocido abogado y ex concejal Antonio Lacueva, se dirigió semana atrás por carta al nuevo arzobispo de Valencia para transmitirle "la preocupación" que existe en el colectivo de católicos de la ciudad por la falta transparencia sobre la gestión de los millones de euros que legaron a tres entidades religiosas de Ontinyent las hermanas María y Carmen Nadal. Este dinero es parte del resultado de la venta de los terrenos pertenecientes a los Nadal en la considerada como "milla de oro" de la ciudad malagueña de Estepona, de donde procedía la familia de las hermanas.
Las legatarias dejaron escrito en su testamento que parte de sus bienes fueran repartidos entre la parroquia de Santa María (20%), Cáritas Interparroquial (10%) y la Casa de Ejercicios Espirituales de Santa Anna (10%). Pero, según advierten los feligreses al arzobispo en la carta, el dinero le fue entregado al anterior arzobispo, monseñor García Gasco por el plebán de la parroquia de Santa María, entonces Fernando Cremades, y desde entonces sólo se ha sabido que el dinero está "a buen recaudo" en unas fundaciones canónicas gestionadas por el arzobispado. Recuerdan, además, que este silencio está acrecentando los rumores y los comentarios "gravamente perjudiciales para la Iglesia", subraya este grupo de católicos en la misiva.