M. FONT OLIVA
La recuperación del amplio patrimonio histórico de Oliva este repleto de luces y sombras. De los monumentos más significativos de Oliva hay muchos por acabar y otros en donde se ha invertido para dotarlos de contenido.
Así las cosas, en la parte más negativa se pueden englobar monumentos como la iglesia de Santa Maria la Major donde pese a la primera restauración de 1992 todavía está pendiente la torre campanario que está muy deteriorada.
Caso similar ocurre con el Enginy donde se está a la espera de elaborar el Plan Director y llevar a cabo su restauración, así como la Ermita de Sant Antoni, del siglo XV que se encuentra en muy mal estado y necesita de una pronta y rápida actuación.
Por otra parte, la adquisición de las denominadas Cases del Palau se va completando poco a poco para poder rescatar la planta y alzado de lo que fue el Palau dels Centelles, declarado BIC. Todavía quedan por comprar catorce casas ubicadas en el interior del recinto del Palau así como varias decenas en los exteriores.
Asimismo en el Convent del Rebollet _-que ha sufrido diversas rehabilitaciones, sobre todo a cargo de feligreses- a fecha de hoy queda pendiente la restauración del muro de la fachada.
Por último, el Castell de Santa Anna adquirido en 1993, se restauró un muro y todavía queda por realizar las catas arqueológicas y el proyecto de restauración.
Mención aparte merece el asentamiento íbero de El Castellar, donde la Generalitat aprobó la protección de los lindes de la necrópolis en 2006 y actualmente está en estado ruinoso y a la espera de su restauración.
La parte positiva
En lo que respecta a la inversión para la recuperación del patrimonio olivense, se ha actuado en la iglesia de Sant Roc con una inversión cercana a los 300.000 euros. También se ha invertido en la adquisición de la antigua casa de la familia Maians, donde se ubica la subsede del MuVim y se ha invertido 35 millones de pesetas.
Trece millones de pesetas más se han destinado para recuperar la primera aula donde el erudito Gregori Maians impartió sus clases, siendo restaurada el Aula Maiansana en 1999.