Un agricultor del Campo de Monòver, ya jubilado, explicó a este periódico que la relación de Azorín, procedente de una familia burguesa y acomodada, con la gente del pueblo era "muy fría". Según sus recuerdos, "cuando llegaba el verano y se trasladaba desde Madrid en ferrocarril hasta su finca en el Collao de Salinas para pasar sus vacaciones, no bajaba en la estación de Monòver-Pinoso, se bajaba en la estación de Sax y desde allí, con una tartana o un carruaje de la época llegaba hasta su finca". r. j.monòver