CRISTINA SAYOL ALZIRA
El escritor Fernando Fernán Gómez andaba equivocado: las bicicletas no son para el verano. No, al menos, para el verano de la comarca. El balance del servicio de bicicletas Ambici en la Ribera Alta durante los meses estivales no podía ser más desalentador. En total, 247 bicis han sido robadas, entre el 15 de julio y el 29 de septiembre, de alguna de las trece bases distribuidas entre Alzira, Algemesí, Carcaixent, Carlet y Benimodo. Alzira es, con diferencia, el municipio donde el vandalismo ha causado mayores estragos: 219 bicicletas en dos meses y medio, lo que representa el 88% de todas las sustraídas, por catorce en Carcaixent, nueve en Carlet, cuatro en Benimodo y una en Algemesí. Las 219 bicis robadas en Alzira supone una cifra elevada si se tiene en cuenta que, desde su puesta en marcha en abril, el servicio contaba con un total de 350 bicis.
Ni tan siquiera los ordenadores de estos puntos de recogida han podido escapar a la oleada de robos, pues como confirma Rosa Sebastià, presidenta de la Mancomunitat de Municipis de la Ribera Alta, el computador de la base situada en la plaza de la Marina Española de Alzira también fue sustraído por los ladrones.
Sebastià reconoció a Levante-EMV que, pese al buen comienzo del servicio, agosto ha tenido un "desastroso" balance. En este sentido, la presidenta señaló que este tipo de actos vandálicos eran algo con lo que la Mancomunitat esperaba enfrentarse. "En otras ciudades de España que cuentan con servicios como el de Ambici el gamberrismo es muy común", recuerda Sebastià que, no obstante, se mostró preocupada por el gran incremento de robos durante el verano en Alzira. "La policía ha llegado a encontrar una decena de bicicletas municipales maqueadas en un descampado para ser destinadas a un uso particular", se lamenta Sebastià, que añade que muchas de las bicis que la policía logra recuperar se encuentran en muy mal estado.