CARLOS ALÓS ALZIRA
La escuela de fútbol de Carlet se ha convertido en un auténtico polvorín. El ex director deportivo José María Soriano, que dimitió hace unos días de su cargo, presentó ayer por la tarde ante la Guardia Civil una denuncia por coacciones y amenazas contra la concejala de Educación del PP en el Ayuntamiento de Carlet, Laura Sáez.
El origen de la disputa está en que, según Soriano, la edil le llamó para advertirle de que "se metería en un lío" si aparecía en la prensa su nombre junto con alguna información referida a presuntas irregularidades en la escuela de fútbol de Carlet. No es la primera vez que incidentes relacionados con la entidad deportiva han acabado en denuncias ante la Guardia Civil en los últimos días. La pasada semana, el hijo de Soriano, entrenador en los equipos de base del Carlet de 21 años, presentó otra denuncia por agresiones. Al parecer, le golpeó un aficionado y la trifulca está relacionada también con el conflicto que ha provocado la salida de Soriano y que ha causado malestar entre muchos padres.
Según la alegación de Soriano, la concejala Sáez le realizó hasta tres llamadas. En la última llegó a advertirle de que podría tener problemas a la hora de tramitar una incapacidad que el denunciante sufre como consecuencia de una lesión en las cervicales si seguía adelante. La reacción de Sáez se produjo un par de horas después de que la portavoz del Bloc, Maria Josep Ortega, exigiera a través de un comunicado explicaciones al teniente de alcalde, Pascual Casp, sobre "irregularidades" en el equipo fútbol que él preside. El Carlet recibe más de 120.000 euros anuales en concepto de subvenciones -que ingresan del ayuntamiento y la fundación Caixa Carlet- y a través de cuotas de los alumnos.
El Bloc puso ayer en duda que la fiscalización de las cuentas de la escuela sea correcta. El edil de Deportes y presidente del club, Pascual Casp, respondió que los ingresos y gastos se llevan de forma clara y transparente y que la decisión de prescindir de Soriano se debe a que se había extralimitado en las funciones para las que había sido contratado.