MÓNICA ROS SILLA
La subasta de los puestos de caza del Vedat de Silla comenzó con una bronca y acabó siendo un rotundo éxito. Todo hacía presagiar que este año la puja se resentiría. Y es que a la crisis económica se sumaban las consecuencias de las inundaciones de la semana pasada, que han dejado más del 60% de los campos de arroz sin segar. Parte de esas tierras conforman los 24 puestos de caza del Vedat. Si el arroz no se siega, la paja se pudre, el agua se putrefacta y los patos no acuden. Esa era la teoría, momentos antes del inicio de la subasta. Y ese fue el motivo principal de la discusión que mantuvo el alcalde de Silla, Francesc Baixauli, con uno de los cazadores, a voz en grito, cuando comenzó la puja. Sin embargo, no se cumplió ni una sola de las conjeturas que inundaban el polideportivo de Silla antes de que se iniciara el concurso. La subasta comenzó y los cazadores enloquecieron.
La puja empezó con una de las replazas más valoradas: la número 12. Lejos de iniciar la subasta con 100 euros, el puesto alcanzó, de salida, 12.000. Vítores y aplausos llenaron el recinto. Comenzaba la diversión. A partir de ese momento, la frase más oída en el polideportivo de Silla fue: "crisis, ¿qué crisis?". Y es que, de mil en mil euros, el puesto número 12 acabó siendo el más caro de la jornada. Un grupo de cazadores se lo adjudicó por 26.000 euros, seis mil más que el año pasado. Con este ambiente, el conductor de la subasta, Lao, decidió sacar toda la artillería y subastó los mejores puestos de Vedat: el 16, el 13 y el 7/8 por los que se pagaron 16.100, 22.200 y 18.000 euros, respectivamente.
La subasta continuó con ese juego de señales secretas que tan sólo conoce el conductor de la subasta. No hay gritos ni exaltaciones. Nadie debe saber quien es su contrincante en la lucha. Lao los conoce, e interpreta sus señas. Incluso las de los que vienen "de fuera". Y es que, este año, el aplazamiento de la puja de Sueca benefició en gran medida a la de Silla. Muchas cuadrillas se acercaron hasta el polideportivo para "ver cómo iba la jornada" y acabaron pujando por las replazas.
La gran mayoría de los puestos superaron la cantidad pagada el año pasado, e incluso el anterior.
Y es que, hasta hace dos años, los puestos se habían ido revalorizando, año tras año. Sin embargo, la gripe aviaria provocó, por primera vez, un descenso en los ingresos del Vedat que aún así sumaron 177.057 euros. En 2008, la subasta recaudó un 20% menos. Y este año, en plena crisis, se llegó a 203.116 euros.