J. M. A. GANDIA
Al menos un 60% del coste del proyecto de Renzo Piano, presentado ayer en el puerto de Gandia, deberá proceder de la inversión privada. Así lo confirmó ayer el alcalde de Gandia, José M. Orengo, quien reconocía que "estamos en tiempo de dificultad económica" por lo que tocará al municipio "buscar a los inversores para los hoteles, las áreas comercial y de servicios, y a los que deben desarrollar el proyecto de aparcamientos subterráneos. A parte queda el edificio de la sala de congresos y la parte pública, un 35 ó 40%, que sí será de financiación pública".
El alcalde recordó que la Autoridad Portuaria no paga edificios de este tipo "pero al ser un terreno de dominio del Estado esperamos que, desde los ministerios, nos ayuden" recordando además que "hemos gastado ya un dinero en el puerto que nos debe ser devuelto". Orengo explicó que en una primera fase se podrá abordar un hotel de 4 y otro de 5 estrellas, varias piscinas de uso publico, y quedará para una segunda fase el Real Club Náutico "que debemos ligar a la ampliación del puerto náutico en el momento en que se levante la crisis económica y lo podamos llevar adelante". El primer edil explicó que "ya existen contactos informales con el Gobierno de España" y aseguró que "tenemos la complicidad del puerto y del Estado".
A pesar de todos estos condicionantes, el alcalde se mostraba optimista y afirmó que "espero que podamos licitar obras en no mas de dos años" y apunto a la firma previa de "un convenio a tres bandas", con el Gobierno de España, a la APV y el Ayuntamiento.
"Antídoto contra la miseria"
Por su parte, el responsable de Territorio en el Ayuntamiento de Gandia, el también arquitecto Fernando Mut, dijo ayer que se trata de un proyecto "social, que abre un campo de posibilidades y de futuro para Gandia". "Estamos -añadió Mut- ante una obra de arte, el arte de la arquitectura", del que dijo "es el mejor antídoto contra la miseria cotidiana".
Un diseño a la medida de los tiempos
El prestigioso arquitecto italiano Renzo Piano calificó ayer como "modesto y ambicioso" su proyecto de reforma de la dársena norte del puerto de Gandia. Explicó que es modesto "porque no es monumental" y añadió que "es un momento difícil y por eso no hacemos un proyecto gigantesco, sino a escala, económicamente funcional, con muchos fragmentos y cada uno tiene su función diferente". Al mismo tiempo es ambicioso "porque da la posibilidad de poder transformar el puerto Gandia, un lugar donde los edificios que hay dan la posibilidad a cada quien de vivir por su cuenta y pueden tener un lugar peatonal y público que se convierta en el ágora del puerto". El arquitecto italiano remarcó que todos los edificios estarán en el aire y se mostró abierto a discutir su proyecto: "El debate es importante, los proyectos se hacen con generosidad, lo que no quiere decir obedecer sino enriquecer el proyecto", aseguró Piano.