Pero esta estafa no ha dejado sólo entre la espada y la pared a los dos empresarios que han emprendido la denuncia. La veintena de subcontratas que participaron en la obra también se han visto afectadas por los impagos y por la quiebra a la que supuestamente han abocado los denunciados. Carpinteros, albañiles, alicatadores, yeseros y tallistas no han cobrado por sus trabajos realizados en el complejo residencial. Esto ha abocado a estas pequeñas empresas y autónomos a no poder pagar a sus trabajadores y ha puesto en una difícil situación a más de 70 familias de Chella y los pueblos colindantes. Tanto, que anuncian que se unirán a la querella. s. pitarchchella