J. M. ALFARO GANDIA
Dificilmente el alcalde Orengo y el concejal de Territorio hubieran encontrado en el conflicto de la urbanización de los terrenos en los que se ubica el hospital comarcal solución alguna que contentara a los partidos de la oposición. Ayer tanto el Bloc como el PP arremetieron contra la decisión municipal de participar junto al urbanizador en la gestión del polígono Sanxo Llop y garantizar así el acuerdo existente con los propietarios de terrenos.
Los dos partidos de la oposición señalaron que la única salida posible al conflicto abierto es que el urbanizador, la empresa Coprusa, hubiera asumido los gastos derivados de la caída del precio del suelo, con el que debe sufragarse las obras del polígono. Como es sabido la empresa viene manteniendo que jurídicamente le asiste la razón en su demanda de que se reajustara el valor del terreno y por tanto las cesiones a realizar por los propietarios. Coprusa ha venido señalando que el momento para fijar cómo debe sufragarse la urbanización debe producirse coincidiendo con la reparcelación, cosa que está sucediendo en estos momentos.
Enfrente, los propietarios se acogen al preacuerdo existente y se oponen a que se les solicite ahora más suelo. Como el mismo portavoz nacionalista señalaba, todo ésto parecía abocado a un conflicto judicial. Sin embargo la entrada del consistorio a coparticipar en la gestión del polígono ha conseguido -a falta de ratificación por el urbanizador- que las dos partes puedan alcanzar un acuerdo. Acuerdo que, según Orengo, impulsa el polígono en el que se ubica el hospital comarcal, no perjudica a los propietarios, garantiza la financiación al agente urbanizador y no pone en riesgo un sólo euro de los ciudadanos de Gandia. La operación supone que el ayuntamiento, a través de la empresa pública municipal, asuma el 51% de la urbanización.
"Es una operación sin precedentes"
El Bloc denunció una "operación urbanística del gobierno, sin precedentes, para beneficiar a una determinada empresa". Para los nacionalistas el acuerdo del alcalde de Gandia con la urbanizadora de Sanxo Llop, Coprusa, "no es más que la escenificación de una estrategia con un final pactado: que la mercantil obtuviera liquidez. Por eso, según el Bloc se intentó comprarle los pisos de Athenea primero, la modificación de las condiciones de reparcelación después, para finalmente darle el dinero que necesitaba, 10 millones de euros".