El mayor número de parados por la prolongada recesión hace que la demanda de empleo en el campo de otros sectores sea constante, tanto que la cooperativa de Alberic ha tenido que colocar carteles en la entrada de las oficinas para disuadir a los parados, pues la plantilla ya está cubierta. Según la presidenta de esta cooperativa, Pepa Fabra, unas 20 personas cada día acudían a las oficinas para solicitar trabajo. También en Alginet, un letrero informa de que no hay trabajo a los numerosos desempleados que tratan de aliviar su precaria situación yendo a jornal. t. juan-mompó alzira