RAFA PUCHADES TURÍS
Con una paella bajo el brazo ha llegado al mundo la pequeña Dayanna. Una paella lo suficientemente grande como para que todo Turís pueda disfrutar de ella y permitir, así, que su padre cumpla su promesa. Y es que Raúl Montesinos dio su palabra a amigos y conocidos de que invitaría a todos los vecinos de Turís a comer paella si él y su pareja, Cristina Ribes, lograban engendrar un hijo tras casi seis años de infructuosos intentos.
Raúl cuenta que él y su compañera decidieron hace seis años tener hijos, aunque, como señala, él ya tiene tres de su anterior matrimonio. Lo primero fue someterse a una contravasectomía. Sin embargo, después de esta intervención los médicos le advirtieron que tan sólo tenía un 50% de posibilidades de dejar en estado a Cristina.
Inseminación artificial
Así las cosas, la pareja decidió probar suerte mediante tratamientos de inseminación artificial. Fue entonces cuando Raúl prometió que, si su pareja se quedaba embarazada, pagaría una paella gigante para todo el pueblo. Los tratamientos erraron al principio, pero el año pasado acabaron por dar resultado. Ayer fue el día en que Raúl cumplió su promesa.
A las puertas del restaurante asador Pancho, que él regenta, repartió 700 raciones. Los vecinos acogieron el convite con entusiasmo en estos tiempos de crisis, y, como afirmaron muchos, "que vengan muchos niños más".