R.HERRERO/J.M.VIGARA GILET/VALENCIA
El campo de la Maladitja de Gilet se vio sacudido por una tumultuosa pelea en el terreno de juego que enfrentó a jugadores y aficionados de ambos bandos cuando el encuentro juvenil entre el Gilet y el Quart de Poblet enfilaba la recta final de la primera mitad. Los incidentes se originaron con una dura entrada que la reacción de los protagonistas convirtió en una pelea que fue congregando a otros futbolistas y posteriormente a los familiares de éstos; unos hechos que al final provocaron que el Quart abandonara el partido y se requiriera la presencia de la Guardia Civil, que envió a 5 agentes.
Las versiones de uno y otro club difieren respecto a lo ocurrido, ya que desde la entidad de Gilet se sostiene que los primeros espectadores en saltar al campo fueron los visitantes, mientras que desde l´Horta se destacaba: «Varios futbolistas del Gilet la emprendieron a patadas, en el suelo, con un chico del Quart, y los aficionados locales, lejos de poner paz, invadieron el terreno de juego y protagonizaron unos hechos vergonzosos», según ha declarado el secretario del Quart, Alberto Calomarde. Desde la UD Quart también se asegura que su equipo y los familiares «tuvieron que salir del campo escoltados por la Guardia Civil, lo que impidió una desgracia mayor».
El balance de estos incidentes fue, según Calomarde, que un jugador visitante «tuvo que ser atendido en el Hospital de Manises porque le rompieron la nariz, mientras que otro futbolista recibió atención sanitaria por diversas patadas en la espalda». Además, el secretario del club de l´Horta señala que ayer mismo se presentó «un recurso en la Federación Valenciana de Fútbol solicitando la descalificación para toda la temporada del Gilet, porque no queremos que vuelvan a repetirse hechos tan lamentables».
Desde la Guardia Civil se asegura que el incidente se saldó sin que se presentara ninguna denuncia, ni traslados urgentes al hospital.
En el bando local, se restó importancia a lo ocurrido desde la convicción de que no había habido heridos. «Guantazos se soltó alguno, pero no fue nada grave. De hecho, el árbitro se limitó a expulsar a dos jugadores y estaba dispuesto a seguir con el partido, hasta que el Quart decidió irse del campo», decían desde el cuerpo técnico del club.
Durante una parte del choque, el concejal de Deportes de Gilet, Salva Costa, estuvo en el campo. «Yo sólo vi a un aficionado del Quart que se dedicó a increpar a la gente de Gilet sin mediar provocación», decía. Después de recabar la versión de los suyos sobre este incidente, Costa asegura que «las acusaciones son totalmente falsas y contamos con la versión tanto del árbitro como de la Guardia Civil para corroborarlo».