A. VALDEARCOS ALBALAT DELS TARONGERS
Albalat dels Tarongers ha amanecido hoy con una docena de cámaras de vigilancia ubicadas por todo el casco urbano como manera de disuadir a quienes cometen actos vandálicos en esta población de unos 1.100 habitantes ya que, según el alcalde, Filiberto Prats (BNV), "los destrozos en mobiliario urbano se están incrementando".
La entrada del pueblo, el aparcamiento, el hogar del jubilado, la plaza de la Iglesia, la de la Purísima, el auditorio municipal o los jardines del río son algunos de los lugares donde se ubicaron ayer las diferentes cámaras que vigilarán todo lo que ocurre en Albalat y cuya instalación ha costado a las arcas municipales una cifra que rondará los 6.000 euros.
Desde la oposición se ha recibido con sorpresa y extrañeza la noticia y no se ha visto con buenos ojos esta decisión unilateral tomada por el alcalde "sin consultar absolutamente con nadie", según apuntaba el concejal del PP, Moisés Asensi, quien aseguraba además: "Me parece que es malgastar el dinero en una población donde no hay delincuencia ninguna".
Desde el otro partido de la oposición, Albalat pel Territori, su portavoz Filomena Ferrandis, entiende que "se trata de un número excesivo de cámaras, casi va a haber más cámaras que calles".