MÓNICA ROS MISLATA
Adoración Quiles estaba tranquilamente limpiando la habitación de su padre cuando, de repente, el techo de la habitación se le vino encima y la pared medianera se derrumbó. La mujer se cubrió la cabeza, aunque parte de la talla le golpeó en el brazo izquierdo y le cortó un dedo de la mano. Ocurrió ayer, a las 9.30 horas, en la vivienda sita en el número 38 de la calle Alicante de Mislata.
Mientras Adoración realizaba las tareas de la casa, su padre, Francisco, había bajado a avisar a los operarios de la empresa de derrumbe de la aparición de una grita en la pared "desde la que se veía la calle". No le dio ni tiempo. Mientras hablaba con los trabajadores, la pared de su vivienda se vino abajo sin previo aviso. Lo que pudo ser una desgracia quedó, finalmente, en un "susto tremendo" con una herida leve (Adoración) y una familia al completo que sigue sin dar crédito a lo que les ha ocurrido.
La empresa encargada del derribo no quiso hacer ayer declaración alguna. Sin embargo, operarios que se encontraban próximos a la obra cuando se produjo el incidente aseguraron ayer que la caída se produjo por un error del obrero que realizaba el derrumbe ya que "en lugar de utilizar un compresor pequeño ha utilizado una excavadora mixta -con pala- y la pared entera se ha venido abajo".
A falta de una pared
La familia Quiles Calabuig estaba ayer conmocionada. Agradecían "que no haya muerto nadie porque aquí podía haber ocurrido una desgracia muy grande" y seguían sin comprender "cómo se inicia una derrumbe o la construcción de una nueva casa sin colocar otra medianera de, al menos, 20 centímetros".
Adoración Quiles, por su parte, relataba cómo, mientras acababa de limpiar la habitación del piso de arriba, "se me cayó el techo encima. Fue todo muy rápido. Me puse a gritar porque había sangre por todas partes". Y es que el corte que se hizo la mujer en el dedo no paraba de sangrar. "La herida no ha sido nada pero la sangre salía a borbotones, y llegué a asustarme".
Los familiares la llevaron al centro de salud, donde le curaron las heridas.