A. P. F. DÉNIA
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El Síndic de Greuges, José Cholbi, estuvo ayer en Dénia y se llevó la maleta cargada de quejas. La comisión que promueve la segregación de la Xara instó a Cholbi a que apoye el proceso iniciado por esta entidad local menor para lograr su independencia de Dénia. "Estimamos necesario convertirnos en municipio y poner en marcha un expediente de segregación, pero queremos que sea por la vía del diálogo, sin rupturas y sabiendo que no afectará de forma negativa ni al municipio ni a los habitantes de Dénia", indicaba el escrito que la comisión de la Xara entregó al Síndic. Ese escrito lo firman, entre otros, los tres últimos alcaldes pedáneos, Josep Gallardo, Joan Gasquet y Pep Fornés.
Gasquet explicó a Cholbi los agravios que les empujan a independizarse de Dénia. Dijo que las administraciones han ignorado a la Xara en infraestructuras que les afectan tan directamente como la del nuevo hospital comarcal. Advirtió que su construcción, al cegar desagües naturales, acrecienta el riesgo de inundación en la Xara. Además, la línea eléctrica del hospital, pese a que atraviesa el término de la entidad local menor, la ha gestionado Dénia, que le ha negado a la Xara los ingresos por la ocupación del subsuelo.
Pero la retahíla de quejas no termina aquí. El Ayuntamiento de Dénia, precisa el escrito entregado al Síndic, elude competencias como la del servicio de policía local o las gestiones urbanísticas necesarias "para conseguir los terrenos para construir el nuevo colegio, que actualmente está en barracones".
La comisión por la segregación de la Xara también lamenta que no se les faciliten padrones fiscales sobre los impuestos que pagan sus vecinos al Ayuntamiento de Dénia. "Desconocemos qué aportación se nos debería devolver". Además, considera injusto el reparto que hace Dénia de ayudas como "las del Plan E, de la que hemos dejado de percibir casi 100.000 euros, mientras que de la segunda subvención nos han descontado un 20% y del Plan Camps no nos ha llegado nada, ni un euro".
El concierto previo del nuevo PGOU es otro motivo de queja. La propuesta del gobierno local no ha respetado la que por unanimidad aprobó la junta vecinal de la Xara.
En suma, esta entidad local menor y sus 1.500 habitantes creen que ya ha llegado el momento de ser un pueblo con todas las de la ley.