LAURA SENA TORRENT
El barranco de Horteta, en Torrent, encierra un enorme tesoro, más allá de sus valores ambientales y paisajísticos: un yacimiento de fósiles marinos con una antigüedad de ocho millones de años. Una publicación reciente del Museo de las Ciencias Naturales de Valencia lo data en el Mioceno Superior y señala que los fósiles, la mayoría erizos de mar de gran tamaño, están "casi inalterados".
El libro, con el nombre de "Crónicas de Fósiles" repasa la colección del museo y dedica un capítulo al yacimiento -"Cuando Torrent era una costa cálida"-, por su importancia y porque en él se han hallado piezas de alto valor que forman parte de la exposición permanente de la institución. La directora del museo, Margarita Belinchón, es coautora del libro.
No obstante y a pesar del reconocimiento científico, la dimensión del yacimiento es casi desconocida por las instituciones locales y otras instancias. De hecho, desde hace una década, el Ateneu Cultural Casino Torrent viene reclamando sin éxito su protección y alertando de los expolios que se producen. Recientemente y tras nuevas incursiones, el grupo volvió a dirigirse al consistorio, a la Confederación Hidrográfica del Júcar y a la Conselleria de Cultura para que actúen, como ya publicó Levante-EMV. La brigada de Medio Ambiente vigiló durante días la zona de forma puntual.
La costa mediterránea
Según la publicación, el agua que discurre por el barranco erosiona unos estratos fosilíferos del Mioceno Superior, que se originaron en la costa del mar Mediterráneo, que llegada hasta allí. Entonces las "condiciones eran mucho más cálidas o tropicales", dice.
En un recorrido de 800 metros lineales, se localizan fósiles de erizos marinos de gran tamaño, de la variedad "clypeaster", muy bien conservados y con caparazones de hasta 15 centímetros de anchura. De ahí que sean "muy apreciados por los coleccionistas" y que "muchos de ellos" sean "extraídos ilegalmente", alerta el trabajo. También se han hallado conchas de peregrino, moldes internos de gasterópodos y bivalvos.
No obstante, el estudio señala que la pieza más importante encontrada en este barranco es un conjunto de costillas y vértebras de un sirenio -popularmente una vaca marina- que apareció "durante uno de los episodios de lluvias torrenciales. De hecho, los huesos se rescataron "mientras discurría el agua con violencia" aunque no fue posible hallar el cráneo, que hubiera revelado más datos sobro cómo eran estos animales hace ocho millones de años.
El consistorio y la CHJ se inhiben en el caso
Tras la reciente denuncia sobre nuevos expolios en el barranco, el Ayuntamiento de Torrent ha contestado que que "no es competente" para "garantizar la integridad" porque "es un bien de dominio público hidráulico de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ)". Por su parte, esta institución dice que la competencia es de la Conselleria de Cultura. Ante ello, el Casino reclama a todas las administraciones que "colaboren" para preservar el yacimiento, como establece la Ley del Patrimonio Cultural, en su artículo 4, al tiempo que recuerdan al consistorio que esa norma dice textualmente que "las entidades locales están obligadas a proteger y dar a conocer los valores del patrimonio cultural". Por ello, instan al ayuntamiento a "tener vigilancia permanente" en la zona.