A. P. F. DÉNIA
Una vecina de Dénia y sus dos hermanas, las tres naturales de Cambados (Pontevedra), reclaman la herencia de 62 fincas, valoradas en unos diez millones de euros, de su abuelo paterno, fallecido en Argentina en 1945. El abogado que las representa, Fernando Osuna, interpondrá previsiblemente hoy la demanda en el juzgado de primera instancia de Cambados. Los trámites judiciales, no obstante, son alambicados, ya que primero deberá acreditarse que el padre de las demandadas era efectivamente el hijo del dueño de unas fincas de Cambados que hoy valen una fortuna.
En la demanda, se asegura que el abuelo tuvo una relación sentimental de la que nació el padre de las tres mujeres que ahora aspiran a la herencia. Sin embargo, fue un hijo extramatrimonial y no legitimado. De hecho, no llevaba los apellidos del padre, aunque en el pueblo sí que lo tenían por vástago suyo.
El abuelo emigró a Argentina y allí contrajo matrimonio, pero no tuvo más hijos. Falleció el 3 de mayo de 1945 sin hacer testamento. Su único descendiente, aunque no reconocido legalmente, se casó en julio de 1961. Tuvo tres hijas y una de ellas, que prefiere mantenerse en el anonimato, vive desde hace más de 20 años en Dénia y tiene alrededor de 55 años. Ahora ha decidido, junto a sus dos hermanas, que residen en Cambados, acudir a los tribunales para recuperar la fortuna de su abuelo.
La casa del abuelo, que era hijo único, y sus otras propiedades ni siquiera están en posesión de otras ramas de la familia. Antes de partir a Argentina, dejó en usufructo la casa a su ahijado, que era hijo de la casera. Tras morir ambos, la hermana de la casera permaneció en la vivienda y sus descendientes se quedaron las propiedades, aunque sin poder escriturarlas a su nombre por carecer de título legal.
La demanda promovida ahora por las tres hermanas pide que se exhume el cadáver de su padre, que falleció en 1971 y está enterrado en Cambados, para tomar pruebas de ADN y cotejarlas con el de un primero hermano suyo, que está vivo y pertenece a otra rama de la familia. Esas pruebas de parentesco deberá hacerlas un médico forense designado por el Instituto de Medicina Legal de A Coruña.
De este modo, la vecina de Dénia y sus hermanas tratarán de demostrar la filiación extramatrimonial de su padre y se convertirán en legítimas herederas de las fincas de su abuelo. Esos terrenos, que pueden ser de viñedos, pues es el cultivo más común en el partido judicial de Cambados, no se los ha podido escriturar a su nombre ninguna de las personas que los tienen, al menos desde 1970, "en posesión, pero no en propiedad", según precisó ayer el abogado Fernando Osuna, que es experto en herencias.
De ahí que, en la demanda, también se pida al Negociado de la Delegación Territorial de la Xunta de Galicia que no inscriba a nombre de nadie estas fincas hasta que se resuelva el pleito por la herencia.