A. P. F. XÀBIA
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El alcalde de Xàbia, Eduardo Monfort, de Bloc-Centristes, aseguró ayer que, al demoler los nichos más deteriorados del antiguo cementerio, los sillares de tosca de más valor se han retirado manualmente y se han trasladado a un depósito municipal para inventariarlos y guardarlos debidamente. El primer edil respondió así al PSPV, que criticó que las toscas se estaban arrojando como escombro en un solar ni siquiera vallado. Monfort sostuvo que los sillares de más calidad e interés patrimonial sí que se han conservado. Además, ayer visitó el depósito donde están estas piedras calizas, que son típicas de la arquitectura de Xàbia, y comprobó que se han inventariado unos mil sillares.
El alcalde también defendió el proceso administrativo seguido antes de derruir el ala más deteriorada del viejo cementerio, inaugurado en 1817 y donde ya no se enterraba desde 1989. Aseguró que se han cumplido todos los trámites y que, durante más de tres años, se ha facilitado el traslado progresivo de los restos fúnebres al cementerio nuevo.
Todo ese proceso concluyó sin que se reclamasen los restos de 300 personas enterradas en el camposanto. Aunque la ley establece que, en estos casos, esos cadáveres se deben inhumar en una fosa común, el gobierno local consideró oportuno conservarlos durante más tiempo y para ello adquirió osarios individuales para estos restos mortuorios.