A. VALDEARCOS CANET D'EN BERENGUER
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Lo que debía ser una despedida tranquila de la alcaldesa saliente de Canet, Amparo Mañó (EU), con un emotivo discurso y su posterior dimisión, se conviritó ayer en un enfrentamiento encarnizado entre oposición y equipo de gobierno debido a la votación del sueldo del alcalde "con carácter retroactivo" que se incluyó en el orden del día del pleno extraordinario. Octavio Herranz, que será el primer alcalde socialista de Canet, cobrará 3.0oo euros brutos, como hasta ahora, con los 6 votos del gobierno, frente a los 5 de la oposición.
Después de que una sentencia judicial diera la razón al PP en primera instancia y declarara ilegal que la alcaldesa votara y deshiciera un empate para aprobar su sueldo, los populares volverán a denunciar tanto a la alcaldesa saliente como al nuevo alcalde, el socialista Herranz, "porque han hecho lo mismo, votar cuando no debían hacerlo porque se trata de un asunto que les atañe personalmente", según el portavoz del PP, Carlos Sáez. Herranz justifica su voto y el de Mañó señalando que "lo que hemos aprobado es independiente de sea quién sea alcalde y, si nosotros no podemos votar, tampoco podrían hacerlo los ediles cuando se decide su sueldo".
En su despedida, Mañó agradeció a Enrique Altabella y Mariano Ferrer "todo lo que me inculcaron", además de agradecer su colaboración a "todas las personas que nos han ayudado durante los 30 años de gobierno".