CARLOS ALÓS ALZIRA
La Brigada de Extranjería de la Policía Nacional y la inspección de Trabajo han abierto un expediente al concejal del Partido Popular de l'Alcúdia, José Luis Vallés Martínez, por un presunto delito contra el derecho de los trabajadores. La actuación, ampliada también a una posible infracción administrativa, se ha iniciado después de que efectivos de la Brigada de Extranjería identificaran a siete inmigrantes magrebíes que pernoctaban en un almacén "en condiciones infrahumanas", según el texto de la denuncia a la que ha tenido acceso Levante-EMV.
La cochera en cuestión es propiedad de la madre del concejal del Partido Popular, según el registro catastral, que también se ha incorporado al expediente. El Ayuntamiento de l'Alcúdia ha tenido conocimiento y ha sido informado de las actuaciones que se siguen contra Vallés por parte de Trabajo y la Policía Nacional. Según la documentación, los agentes de la Brigada observaron en una inspección realizada en el término de l'Alcúdia a varias personas de origen magrebí que se introducían en el interior de un local usado como almacén en la calle Maestro Serrano.
Los agentes procedieron a la identificación de las personas que se hallaban en el interior y comprobaron que vivían en ese recinto. En el interior se encontraban en ese momento siete inmigrantes, al parecer todos de la misma familia, según los agentes. En el suelo se habían distribuido alfombras a modo de camas y cubiertas con mantas, así como una mesa, un sofá y varias sillas.
Los agentes observaron que había ropa tendida y, según consta en el expediente, "bastante suciedad en general". "No había ningún tipo de cocina donde realizar la comida", añaden en el escrito. Los inmigrantes aseguraron que trabajaban para "el jefe", al que identificaron como "Pepe Luis, el jefe de la cooperativa", según la documentación.
"Sin el almacén estarían en la calle"
El concejal del PP, José Luis Vallés, admitió ayer que el almacén es propiedad de sus padres, se usa para guardar los tractores y en él pernoctan una decena de inmigrantes. Vallés añadió que no les cobra ningún alquiler por usar la cochera. "Yo no tengo nada que esconder. Vienen a trabajar para mi familia desde hace diez años. Tienen papeles y están legales", dijo ayer Vallés. "Nadie les arrienda un piso y como vienen a recoger la fruta para mí yo los dejo estar allí para que no estén en la calle. No hay ningún tipo de alquiler, ni se cobra ni se paga nada", añadió. Vallés niega que las condiciones en las que habitan los inmigrantes en la cochera sean "infrahumanas". "Es un almacén, pero tiene aseo y para poderse duchar. Si no estuvieran en ese sitio estarían en la calle o en el coche porque nadie les alquila un piso".