E. V. CALP
El pleno de Calp se sumó ayer a un debate que está en la calle, el de si se mantiene la fiesta religiosa del Crist de la Suor el 22 de octubre o se traslada, como ha pedido la Asociación de Moros y Cristianos, al cuarto lunes de octubre. En los últimos 33 años la veneración al patrón ha ido ligada a las fiestas de Moros y Cristianos, pero el día grande, el de más fervor religioso, se celebraba cuando lo marcaba el calendario.
El asunto tiene tanta miga que el ayuntamiento pidió a la diócesis de Orihuela, de la que depende, que se pronunciara. Aunque todavía se desconoce la postura oficial del clero, los párrocos locales sí que se han mojado. Han comunicado al consistorio que la decisión deben tomarla los vecinos; de ahí que aconsejen que se realice un referéndum. La consulta popular también gana fuerza entre los partidos políticos. Ayer, en el pleno, el concejal de Fiestas, Antonio Romera, abogó por convocar una consulta lo "más amplia y participativa" posible.
La petición de la Asociación de Moros y Cristianos, que es consecuencia de una votación interna de las filaes, cuenta con numerosos apoyos. Tres asociaciones de comerciantes y hosteleros sostienen también que trasladar a lunes el día del patrón y crear así un nuevo puente festivo reportará beneficios turísticos y económicos.
Sin embargo, como ayer se vislumbró en el pleno, también hay partidarios de la tradición que opinan que el día del patrón es algo muy serio como para ir moviéndolo en el calendario a fin de que siempre caiga en lunes.
El portavoz socialista, Luis Serna, se inclinó por el cambio de fecha y apostó por "adoptar una solución que beneficie a la mayoría. Los factores turístico y económico importan y apoyarlos no significa que se desbanque al religioso".
Por su parte, Antonia Avargues, del Bloc, dudó de las ventajas económicas de cambiar la fecha, "porque los turistas no vienen a la misa y la procesión del Crist, sino al desfile y las verbenas".
El PP, representado por Fernando Penella, José Perles y el alcalde accidental, Javier Morató, dejó claro que se opone a que el día del patrón se conmemore en una fecha distinta al 22 de octubre.
El debate está servido. De momento, el próximo 5 de agosto se festejará la Mare de Déu de les Neus y la segunda fiesta local, la del Crist de la Suor, será el 22 de octubre, respondiendo a la tradición.
No obstante, el cambio no se da por cerrado y se considera fundamental que los vecinos opinen. Morató, siguiendo la propuesta de referéndum de los párrocos, planteó crear una mesa participativa.