A. P. F. PEGO
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La vecina de Pego Josefa Fillol Pérez, de 83 años de edad, murió el pasado 25 de octubre por un hematoma subdural que cuatro días antes, cuando sus hijas la llevaron al hospital de Dénia, el médico de urgencias del hospital no acertó a diagnosticarle. Así lo explicó ayer a este diario Pilar Sendra Fillol, que es una de las hijas de la fallecida. Recordó que en la madrugada del del 21 de octubre su madre se cayó en su casa y se golpeó la cabeza. Del corte que se produjo manaba abundante sangre. Su marido y sus hijas la llevaron al centro de salud de Pego, donde los médicos consideraron que debía ser atendida en el hospital comarcal de Dénia. La mujer presentaba complicaciones como la de tomar sintron (un anticoagulante).
Esta vecina de Pego entró en urgencias a las 3.55 de la madrugada. "El médico le dio el alta a las 4.45. Nos dijo que todo estaba bien. Sólo le había hecho una radiografía craneal; no le realizó ni una resonancia magnética, ni un TAC, ni la tuvo en observación el tiempo que era necesario después de un golpe de este tipo", indicó ayer su hija.
Ningún médico de urgencias tuvo tampoco en cuenta que la paciente vomitó mientras la llevaban a practicarle la radiografía. Tampoco hicieron luego ninguna indicación sobre si podía seguir tomando el sintron. "Únicamente le recetaron trombocid y hielo para el golpe y paracetamol por si le dolía la cabeza", recordó Pilar.
Cuando llegaron a casa, sus hijas la acostaron. Ya entonces no estaban muy convencidas de cómo habían tratado a su madre en el hospital. "Tenía la cara inflada y amoratada y el ojo rojo por un derrame". Se quejó constantemente de dolor de cabeza hasta que logró conciliar el sueño. Ya no despertó.
A las 7 de la mañana del día siguiente, entró en coma. La llevaron de nuevo al hospital, donde ingresó a las 11 horas. Los médicos ya atribuyeron el coma a una hemorragia interna agravada por el sintron. Josefa Fillol falleció tres días después a causa de un hematoma subdural.
Sus hijas estan convencidas de que se ha cometido una negligencia médica y, de hecho, ya han puesto el caso en manos de abogados. Los médicos a los que han consultado les han asegurado que su madre se podía haber salvado si, cuando llegó por primera vez al hospital, el médico de urgencias le hubiera practicado todas las pruebas -TAC y resonancia magnética- que son obligadas cuando alguien, y más una persona de edad y con tratamiento de sintron, sufre un fuerte golpe en la cabeza. Entonces, según esos médicos, sí se estaba a tiempo de realizar una intervención quirúrgica.