VORO CONTRERAS BÉTERA
?
La Diputación de Valencia ha accedido a una línea de crédito de alrededor de 10 millones de euros para infraestructuras, la mitad de los cuales irán destinados a la ampliación de la carretera CV-336 en el tramo que une Bétera y San Antonio de Benagéber, según confirmaron ayer fuentes del ayuntamiento beterano.
Se trata de un proyecto que fue aprobado en el año 2004 pero que durante todo este tiempo ha permanecido paralizado, ya sea por falta de financiación o por la falta de acuerdo con los propietarios de los terrenos que se ocuparán para poder ampliar esta vía de dos carriles y considerada una de las más peligrosas de la provincia de Valencia. Precisamente, el de la adquisición de los terrenos para la ampliación es el último escollo que queda por superar.
Según explicó ayer el concejal de Urbanismo, Javier Alapont (PP), alrededor del 90% de este suelo ya está disponible. El 10% restante pertenece a un sólo propietario que aún no ha aceptado las condiciones para ceder el suelo. Estos terrenos no los tiene que poner su actual propietario a disposición de la diputación, sino los promotores de varios Planes de Actuación Integrada (PAI) de la zona que los tienen que comprar primero.
Así que el desacuerdo es entre el dueño del suelo y los promotores, pero, según el edil popular Javier Alapont, el consistorio también está trabajando para que ambas partes lleguen a un acuerdo. "Si no es así -según señaló el edil- habrá que recurrir a la expropiación forzosa y urgente".
Con todo esto, el ayuntamiento considera que la licitación del proyecto es "inmediata", por lo que las obras podrían iniciarse a principios del próximo año, es decir, seis años después de que la Diputación de Valencia anunciara la aprobación del Decreto por el que se regulaban las condiciones del concurso del proyecto de duplicación de la CV-336.
Un tramo de 3,6 kilómetros
El tramo de carretera sobre el que se van a realizar las obras de ampliación previstas tiene una longitud de 3,60 kilómetros, y un ancho de calzada que nunca supera los 6,5 metros, careciendo de arcén en prácticamente la totalidad de su desarrollo.
El trazado -con varios cambios de rasante y curvas cerradas- es inadecuado para la gran cantidad de vehículos que transitan por la misma (superior a los 15.000 cada día, según la Dirección General de Tráfico), especialmente de cargas pesadas, lo que la hace más peligrosa todavía. Además, el tránsito ha ido aumentando con los años al construirse varias urbanizaciones a su alrededor.
Recientemente, la Diputació de Valencia incluyó la carretera CV-336 entre Riba-roja y Bétera como uno de los puntos a señalar como de los más peligrosos de la red provincial.